06/05/2026
El Instituto Cultural Mexicano en Washington, D.C., recibió una visita muy especial el pasado 28 de mayo. Se trata de Judith Brace (1932), quien, a sus 94 años, recordó con entusiasmo los años que vivió en la Ciudad de México entre 1947 y 1949.
Su madre era especialista en la enseñanza del inglés como segundo idioma y trabajó tanto en la Biblioteca Benjamín Franklin, ubicada entonces en Av. Reforma 34 y hoy conocida como el Centro Benjamín Franklin, así como en el Centro de Enseñanza de Lenguas Extranjeras de la UNAM. Fundada por la Embajada Estados Unidos en México, la "Benjamín Franklin" fue la primera biblioteca estadounidense en abrir sus puertas en el extranjero, en 1942. Además, colaboró con el Instituto Cultural Mexicano-Americano de Relaciones Culturales.
Durante su estancia en México, Judith fue compañera de estudios del reconocido antropólogo Rodolfo Stavenhagen, a quien se refirió como su “Cuate Rolf”, en The American School Foundation, quien fundó la Dirección General de Culturas Populares en 1978, con la misión de fortalecer los procesos y las expresiones de las culturas populares e indígenas como parte sustantiva de la identidad cultural nacional, y posteriormente fue nombrado representante de México ante la UNESCO en París. Fue también el primer relator para los pueblos originarios, cargo creado por la ONU-United Nations. Antes de fallecer, donó la colección de piezas prehispánicas reunidas por su padre, Kurt Stavenhagen, al Museo de Antropología de Xalapa y a la UNAM, donde actualmente se exhibe en el CCU Tlatelolco.
De memoria lúcida y espíritu alegre, Judith compartió que hace apenas diez años tomó cursos de literatura y asistía a las Noches de FILM en el ICM. El motivo de su visita fue dar seguimiento al proceso de repatriación de numerosas piezas arqueológicas (entre ellas su favorita, que sostuvo entre sus manos con mucho cuidado) con base en el dictamen inicial del Instituto Nacional de Antropología e Historia, para que pronto puedan regresar a México mediante las gestiones correspondientes de la SRE y la Embajada de México en Estados Unidos.
Agradecemos profundamente su extraordinaria generosidad.