04/26/2026
Santicos…
Hoy celebramos al Buen Pastor, ese Cristo que no solo guía a las ovejas que caminan bien, sino que también sale a buscar a las que se cansaron, se perdieron, se alejaron o quisieron enfrentar la vida solas.
Hoy oro por aquellos que un día recibieron un llamado y, por dolor, miedo, cansancio o decepción, se fueron apartando del camino.
Oro por quienes el Señor cargó en sus peores momentos, por quienes fueron sostenidos cuando ya no tenían fuerzas, por quienes fueron cubiertos con su manto, su gracia y su bendición… pero con el paso del tiempo olvidaron quién los cuidó, quién los sostuvo y quién los levantó.
Oro por los que decidieron caminar solos, creyendo que podían enfrentar el mundo sin Dios, y hoy cargan soledad, crisis, heridas, confusión y cansancio en el alma.
Pero tranquilos… Aunque el corazón se haya equivocado, aunque los pasos se hayan alejado, aunque la vida se haya complicado, Dios no deja solo a quien sigue siendo suyo.
Basta con volver a Él, Basta con abrir el corazón, Basta con decir: “Señor, aquí estoy otra vez”.
Y el Buen Pastor no te humilla, no te abandona, no te señala para destruirte, Él te levanta, te cura, te carga sobre sus hombros y te devuelve al redil, no para encerrarte, sino para que recuperes la fuerza, la paz, la dirección y sigas tu camino con más sabiduría.
Hoy también oro por cada ministro del cuidado: pastores, sacerdotes, líderes, padres, madres, consejeros y amigos que han recibido la misión sagrada de rescatar al caído.
No para hacerlo dependiente, No para dominar su conciencia, No para retenerlo por miedo, Sino para fortalecerlo, sanarlo, acompañarlo y recordarle que todavía puede levantarse.
Porque el verdadero pastor no usa la herida del otro para sentirse necesario; el verdadero pastor cura, bendice y prepara al otro para caminar.
Que el Buen Pastor nos dé un corazón humilde para volver cuando nos alejemos, y un corazón misericordioso para cargar con amor a quienes se han caído.
Bendecidos todos los que cuidan, acompañan, rescatan y aman en nombre de Dios.
Feliz fiesta del Buen Pastor.
Con mi bendición y oración,
Monse