05/30/2026
La armadura no nace para hacernos daño; nace para protegernos de un entorno que, en ese momento, no sabíamos cómo procesar. El problema es que, con los años, olvidamos que llevamos la armadura puesta y empezamos a confundir el metal con nuestra propia piel
Acompáñanos hoy aquí en Los Ángeles