10/02/2026
El llamado a la reconciliación
“Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.” Mateo 5:23-24
Dios nos llama a tener el valor de dejar nuestro orgullo a un lado y reconciliarnos con aquellos con quienes tenemos cualquier tipo de conflicto.
Es interesante ver que no se trata solamente de perdonar a las personas que nos han ofendido o nos han hecho daño. También estamos llamados a pedir perdón a aquellos que tienen algo en contra de nosotros, aun cuando nosotros no hayamos tenido la intención de hacerles algo malo.
Jesús, estando en la cruz, dijo:
“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.”
Jesús entendió que muchas veces las personas que nos hieren no comprenden completamente el daño que están causando. Este entendimiento es clave para aprender a perdonar, pero también para aprender a pedir perdón.
Déjame decirte algo: aun sin tu saberlo, puedes herir a alguien. Tal vez nunca fue tu intención. Tal vez tú no viste nada malo en lo que hiciste o dijiste. Pero si llegas a saber que alguien tiene algo en tu contra o se sintió ofendió contigo, como hijo de Dios, estás llamado a responder con humildad, mansedumbre y amor, y estar dispuesto a buscar la reconciliación.
La reconciliación no significa necesariamente que tú seas el culpable de todo. Significa que estás dispuesto a hacer tu parte para restaurar la paz, sanar una relación y caminar en obediencia a Dios.
Tal vez no hiciste nada con mala intención.
Tal vez ni siquiera sabías que habías herido a esa persona.
Pero si ahora lo sabes, puedes decidir qué hacer con ese conocimiento.
El orgullo busca tener la razón.
El amor busca restaurar.
La humildad da el primer paso.
Hoy, pregúntale al Señor:
¿Hay alguien con quien necesito reconciliarme?
Y si Él pone un nombre en tu corazón, no permitas que el orgullo te detenga. Ve y pide perdón a esa persona o perdona a aquel que te ha ofendido.