22/09/2026
Mi pequeño Buffy, hoy me toca aprender a quererte de otra manera… sin poder acariciarte, sin escuchar tus pasitos por la casa y sin sentirte a mi lado. Me duele el alma aceptar que ya no estás, pero me consuela saber que todo el amor que compartimos seguirá viviendo en mí. 💔🐾
Te has ido cruzando el arcoíris, pero antes de marcharte dejaste tu huella para siempre en mi corazón. Gracias por cada ronroneo, por cada mirada llena de ternura, por tus pequeñas manías y por todos esos momentos en los que, sin decir una palabra, lograste hacerme sentir acompañado/a. Gracias por quererme con esa forma tan tuya, tan pura y tan sincera.
Dicen que los gatos llegan a nuestras vidas para enseñarnos un amor diferente, y tú me enseñaste uno de los más hermosos que existen. Fuiste refugio, compañía y alegría; una parte de mi vida que jamás podrá borrarse.
Me quedo con nuestros recuerdos, con tus gestos, tus juegos, tus momentos de calma y con la felicidad inmensa que trajiste a mis días. Ahora tu ausencia pesa muchísimo, pero sé que, con el tiempo, podré recordarte con una sonrisa y agradecer la suerte de haberte tenido.
Corre libre, pequeño mío. 🌈🐾
Juega entre las estrellas, duerme bajo el sol y espera mi llegada al otro lado del arcoíris.
No importa cuánto tiempo pase ni cuántos años transcurran: siempre tendrás un lugar en mi corazón.
Te quise, te quiero y te querré siempre. ❤️
Hasta que volvamos a encontrarnos, mi pequeño Buffy.