16/06/2026
La actividad se llamaba: “un bu**el para tod@s”.
¿Qué clase de educación es esta?
En una escuela de Kevelaer, Alemania, alumnado de 13 y 14 años recibió como actividad diseñar un supuesto "bu**el para tod@s". Debían pensar cómo hacerlo más atractivo, qué servicios ofrecer y cómo organizar el negocio.
Debian trabajar preguntandose como mejorar las instalaciones y planteandose qué tipo de prácticas sexuales debían ofrecerse (entre otras cosas). Se han justificado en que este tema de la prostitución es parte de su currículum de formacion en educación sexual (y es que lo es, porque el país es proxeneta)
Nos dicen que esto es educación sexual. Pero la prostitución no es sexualidad. La prostitución es un sistema basado en el acceso al cuerpo de mujeres y niñas mediante pago.
Mientras miles de mujeres, especialmente migrantes y empobrecidas, siguen siendo explotadas en la industria sexual, resulta alarmante que se presente un bu**el como un proyecto escolar creativo o empresarial.
¿Qué mensaje reciben las nuevas generaciones? ¿Que la compra de cuerpos es una actividad normal? ¿Que la explotación sexual puede convertirse en un ejercicio académico?
Alemania lleva años siendo señalada por organizaciones feministas y de derechos humanos por la magnitud de su industria prostitucional y por la normalización de la compra de praticas sexuales violentas.
La educación sexual debería enseñar consentimiento, igualdad, respeto y relaciones libres de violencia. Nunca normalizar una industria construida sobre las desigualdades económicas, raciales y de género que promove las violaciones pre pago.
Porque un bu**el no es un proyecto educativo. Es el reflejo de una sociedad que ha dejado de cuestionar quién paga, quién compra y quién acaba siendo comprada.
https://www1.wdr.de/nrw/niederrhein/kreis-kleve/kevelaer-prostitution-schule-100.html