Si seguimos manteniendo un nivel de vida centrado en el consumismo y el despilfarro,acabaremos con la riqueza de la vida y, a medio y largo plazo, con nosotras y nuestra tierra. " Sin duda alguna, somos afortunados, vivimos en un Archipiélago con recursos naturales extraordinarios, un clima muy benigno y parajes de gran belleza, pero todo esto, ¿va a durar siempre?, ¿tenemos nosotros alguna responsabilidad en su conservación, o son los cabildos y demás administraciones los que deciden todo respecto a la gestión y el futuro de nuestras Islas? La diversidad de los ecosistemas canarios es increíble, los misteriosos bosques de laurisilva, los frescos fayales–brezales, los majestuosos pinares, los desgarrantes malpaíses, los impresionantes acantilados, los ancestrales (aunque por desgracia escasos) reductos de bosque termófilo, las hermosas costas y ecosistemas marinos, etc., y en cada uno de ellos existe una gran variedad de plantas que no podemos encontrar en otros lugares del mundo. Nuestro clima es agradable y suave, sin grandes contrastes, nos brinda la oportunidad de tener cultivos durante todo el año y, gracias a las diferencias de altitud, también podemos tenerlos desde tropicales y subtropicales a los característicos de climas templados. Los turistas vienen de muchas partes del mundo atraídos por nuestro clima y la belleza natural de nuestras tierras. Estos parajes son muy valorados, pero y nosotros, ¿los estamos valorando también?, ¿nos planteamos si nuestras acciones de cada día ayudan a mantener y conservar estos dones para las generaciones futuras o estamos convirtiendo nuestro Archipiélago en un lugar cada día más insostenible y degradado?
¿El agua escasea o hay suficiente como para no tener que preocuparse?, ¿el turismo tiene algún impacto en nuestras vidas y recursos o simplemente trae dinero a las islas?, ¿los productos que consumimos son saludables o están llenos de venenos?, ¿son locales o tienen que recorrer distancias enormes para llegar a nuestros platos?, ¿es la basura un problema o producimos muy poca y la gestionamos de manera adecuada?, ¿la agricultura y la ganadería tienen algún impacto sobre nuestros ecosistemas o se integran de forma armónica con la naturaleza?, y ¿el empleo y la vivienda satisfacen nuestras necesidades o no? Todos estos interrogantes, y algunos más, debemos plantearnos para saber si vivimos en un Archipiélago que camina hacia la sostenibilidad o si, sin embargo, camina hacia el deterioro ambiental y social. "
Zoe Costa del Forcallo
Bióloga y Permacultora
(Rincones del Atlántico 2006)