12/12/2025
Brujas intentaron impedir evangelismo en Halloween y Paso algo sorprendente
En la ciudad de Salem, Massachusetts, conocida mundialmente como la “ciudad de las brujas” por ser uno de los epicentros turísticos de las celebraciones paganas de Halloween, un grupo de cristianos encabezado por el evangelista Philip Renner llevó a cabo una campaña de proclamación pública del Evangelio. Vestidos con disfraces para mezclarse con la multitud durante el festival, el equipo se dedicó a predicar sobre Jesús en medio de calles y eventos dedicados a la brujería. Aunque enfrentaron hostilidad abierta, también encontraron corazones receptivos entre la gente.
“¡Donde se reúnen cientos de miles de brujas, estamos presenciando salvaciones, sanaciones y bautismos en el Espíritu Santo!”, relató Renner a través de Instagram. Su equipo fue testigo, según su testimonio, del poder de Dios para “deshacer las obras de la oscuridad”, lo que resultó en numerosas liberaciones y conversiones en plena vía pública.
Sin embargo, esta actividad evangelizadora generó una fuerte reacción entre algunos residentes y practicantes de la brujería en Salem. Varias brujas presentaron denuncias ante las autoridades locales contra Philip Renner, acusándolo de “perturbación del orden público” frente a sus tiendas especializadas, ubicadas en un centro comercial. Como consecuencia, un grupo de agentes de policía se presentó para entregarle una orden de alejamiento judicial que le prohibía el acceso a toda la zona comercial, incluido el estacionamiento donde había dejado su vehículo.
“No puedes ir al centro comercial durante un año. No puedes entrar al estacionamiento”, le explicó uno de los oficiales. El documento estipulaba que, de desobedecer la orden, Renner podría enfrentar hasta 30 días de cárcel o una multa de 100 dólares. Este mandato le fue notificado al finalizar la misión, cuando ya él y su equipo habían concluido su labor en la ciudad.
“Las brujas intentaron meterme en la cárcel dos veces durante este viaje. Lo máximo que pudieron hacer fue prohibirme la entrada a sus tiendas de brujería durante un año. ¡Jesús es el Rey!”, testificó el evangelista en sus redes sociales el pasado domingo. A pesar de la oposición, el balance de la campaña fue, según sus cifras, de 456 personas que “entregaron sus vidas a Jesús”, 14 sanidades documentadas y 10 personas que recibieron el bautismo del Espíritu Santo.
Al final de la experiencia, Philip Renner expresó su convicción de que Dios había actuado con poder. “Voy a colgar este [pedido de alejamiento] en mi pared como recordatorio de la fidelidad de Dios. Cuando la gente dice que no se puede hacer, ¡Dios se manifiesta y hace mucho más de lo necesario!”, afirmó, viendo en la prohibición no un obstáculo, sino un testimonio del enfrentamiento espiritual y de la victoria que, desde su perspectiva, había logrado el mensaje del Evangelio.
Los cristianos evangelizaron en lugares públicos, proclamando el Evangelio a la gente disfrazada. El equipo se enfrentó a la hostilidad de algunos, pe