HISTORIA
Pon una Foto en la Calle (desde su primera edición en 2009) se ha convertido, no solamente en un festival conocido dentro del mundo de la imagen, sino en un referente popular de todos aquellos amantes de la fotografía –profesionales o no– que pudieron y podrán seguir mostrando sus trabajos en una muestra, fuera de los circuitos convencionales del arte. Tras la idea inicial y el esfuerzo
de Juan Carril (su director), PFC ha ido creciendo año a año, celebrándose las ediciones anteriores con un gran éxito de participación en diferentes ciudades españolas, así como en otras extranjeras, representantes de Argentina, Chile, Colombia, Francia, Guatemala, Italia, México, Portugal, Venezuela…
Y de esta forma, contando con el apoyo de un gran número de personas que se han ido uniendo a esta gran fiesta, haciéndola suya, PFC se ha consolidado como uno de los referentes internacionales dentro del panorama fotográfico y también cultural, logrando multiplicar la oferta participativa para el conjunto de la ciudadanía, los artistas y los fotógrafos. EL FESTIVAL
El día 18 de mayo tendrá lugar Pon una Foto en la Calle (PFC) en diversas ciudades de todo el mundo. El nacimiento de PFC significó en su día una nueva manera de entender y abordar la gestión cultural en España, posibilitando la participación expositiva de cualquier persona que, de forma individual o colectiva, quisiera hacerlo. Esto es posible a través de la intercomunicación existente entre diferentes administraciones, colectivos culturales y fotográficos, y de la propia gestión directa de Juan Carril Márquez (su director). PFC es, especialmente, una fiesta de todos y para todos, en la que poder exponer, compartir, aprender, enseñar, sonreír, interpretar,…, pero también una crítica a la percepción del arte y su excesiva institucionalización. La fecha escogida es significativa en este sentido, ya que se ha hecho coincidir con el Día Internacional del Museo, para mostrar una realidad posible y diferente a la institución artística y museística pretendiendo:
1. Denunciar el aislamiento al que está sometida la obra de arte en general, dentro de habitáculos institucionalizados de manera pública o privada, generando una distancia física y mental entre el arte y la sociedad, aislando lo considerado arte y manifestándolo como algo que admirar únicamente dentro de unos espacios habilitados para tal fin, a la vez que inculcando la idea de arte como mero elemento de admiración decorativa y excluyendo la idea instrumental (como utensilio y/o poder ideológico) del mismo elemento artístico;
2. Paliar la situación anterior, acercando el arte a la sociedad (concepto inverso al tradicionalmente utilizado), a la vez que reducir aquellas trabas que la institucionalización artística somete a todo creador (llámese artista o no) para exponer su obra, posibilitando la exposición colectiva (internacional) en este acto;
3. Abrir un debate sobre el concepto “artístico”, además de indagar en la necesidad e interrelaciones existentes entre arte y sociedad;
4. Democratizar la privatización de las “instituciones artísticas” a través de la utilización de la fotografía en sus diferente faceta "artística", informativa y social
MANIFIESTO HOMO ARS. SOBRE LA IDEA DE ARTE Y SU FUNCIÓN
Vivimos en un período en el que la palabra crisis parece adquirir tintes dramáticos en el desarrollo de la economía global/local y empresarial/personal, y en las repercusiones que estas circunstancias generan en las experiencias personales. Esta situación parece afectar, aunque nunca es realmente así, al conjunto de la sociedad, propiciando un estado de estancamiento e incluso retroceso de la evolución económica a diversa escala. Diferentes sectores empresariales apresuran a reestructurar sus estrategias, utilizando argumentos que tapan, muchas veces, la realidad de sus objetivos y repercusiones directas para los empleados y la sociedad. Estos empleados, a su vez, se ven inmersos en un círculo que se retroalimenta y hace más grande, a medida que la espiral va alcanzando a otros niveles (entorno familiar directo, lejano, localidad a nivel muy local, zonal, regional, estatal, continental y global). Esta es la realidad que nos presentan de forma muy elaborada y educativa, en la que se deduce que la salida viene determinada por las acciones directas e indirectas de las cúspides de poder empresarial, actuando como aspiradora de las malas gestiones, a través de una espiral inversa. Esto presupone que: 1) este marco descriptivo es la realidad que afecta de manera conjunta y equitativa a la sociedad como un todo; 2) la situación socio-económica de cada uno de nosotros viene determinada por este mismo marco; y 3) la única solución posible es la actuación unilateral de estos círculos de poder. No obstante, estas presunciones son inexactas y, en muchos casos, mentiras que hacen que cedamos nuestros derechos y responsabilidades en el transcurso de los acontecimientos. En primer lugar, porque la realidad representada no lo es, más que para un grupo más o menos grande de personas, mientras que otros se ven beneficiados por las circunstancias. De esta forma, podemos decir que la crisis (económica) global, supone unas ventajas que saben aprovechar determinadas asociaciones que incrementan sus beneficios y/o utilizan la situación para posicionarse dentro de un mercado siempre competitivo. En segundo lugar, porque la presunción de que nuestras vidas están determinadas por un o unos super-poderes es del todo falsa. Es verdad que existen muchos condicionantes que influyen en la vida de cada uno de nosotros, sin embargo siempre hay la posibilidad de luchar racionalmente (de forma individual y colectiva) para positivar las realidades que nos envuelven. Y, en tercer lugar, porque cada individuo tiene la posibilidad de cambiar pequeños aspectos (a través de la formulación de nuevas teorías conceptuales y la actuación) que, influirán en la creación de un feedback positivo para la mejora de grupos de la sociedad a distintos niveles. Creemos que el Arte es una pieza fundamental para la creación de nuevas ideas, planteamientos y actuaciones que generen una mejora de las sociedades de manera equitativa y a escala más humana. Y es por ello que, bajo el nombre de Homo Ars, nos constituimos como grupo artístico, presentándonos con la siguiente declaración, que resume nuestra idea de Arte y función del mismo.
1. Defendemos la idea de Arte como esa manifestación de la actividad humana que, expresada bajo la subjetividad (individual o colectiva) de la visión que da la experiencia, interpreta realidades o ficciones a través de recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.
2. Proclamamos la potencialidad artística que posee cada una de las personas cuya capacidad mental y corporal se lo permite. Todos somos artistas.
3. Rechazamos la instrumentalización decorativa del Arte como función única o principal.
4. Queremos borrar la errónea asociación del concepto Arte, con la de su función mercantil. El mercado del arte (un sector que nunca ha estado en crisis) está supeditado y definido por toda la relación de transacciones que tienen lugar con un único fin lucrativo.
5. Aunque valoramos como positiva la existencia de salas privadas en la que exponer los trabajos artísticos, rechazamos las mismas como instrumentos al servicio de un mercado especulativo del arte.
6. Defendemos la idea de subjetividad del arte y el artista, así como la proclamación de la obra como tal, como única opción posible para hacer frente a la concepción de un mundo homogeneizado y homogéneo.
7. De esta forma, toda obra artística debe estar fundamentada en la experiencia y con una postura filosófica de la que tiene que responsabilizarse el autor.
8. Defendemos la función social del arte. El arte debería estar dedicado a la mejora de la calidad de vida de la sociedad (entendida en sus diferentes escalas). El arte es para las personas. Juan Carril Márquez
Barcelona, a 8 de noviembre de 2008