14/09/2026
Muchas personas un día abren su corazón al Señor, reciben su Palabra y experimentan la obra del Espíritu Santo; pero con el tiempo comienzan a darle más espacio al mundo que a Dios.
La Biblia nos advierte:
📖 1 Juan 2:15-17
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”
Juan no está diciendo que no amemos a las personas; está hablando de no enamorarnos del sistema, los deseos y los valores de un mundo que quiere vivir apartado de Dios.
Podemos decir que queremos a Jesús, pero si continuamente alimentamos más nuestra carne que nuestro espíritu, llegará un momento en que las cosas de Dios dejarán de ocupar el primer lugar.
Por eso Pablo les preguntó a los gálatas:
📖 Gálatas 3:3
“¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?”
Y Santiago es todavía más directo:
📖 Santiago 4:4
“¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios?”
No basta con comenzar con Cristo; tenemos que permanecer en Cristo.
No recibas al Espíritu Santo para después apagar su voz con aquello que alimenta tu carne. No permitas que el entretenimiento, los deseos, las apariencias, el pecado o las distracciones ocupen el lugar que solo le pertenece a Dios.
🔥 Lo que más alimentas, más fuerza tendrá en tu vida.
Si alimentas tu carne, tu carne dominará.
Pero si alimentas tu espíritu con oración, Palabra, obediencia y comunión con Dios, cada día desearás más de Su presencia.
El mundo pasa y sus deseos también pasan, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
No cambies una presencia eterna por placeres pasajeros. Permanece en Jesús. 🙏🔥