02/09/2026
👉 Cuando se acepta un puesto como jefe o gerente en una nueva compañía, se encuentra con los problemas que su antecesor no pudo resolver, entre ellos, las personas de bajo rendimiento y las personas tóxicas. Muchos aconsejan hacer rápidamente cambios en los miembros para dar un mensaje de «hay un nuevo jefe». Sin embargo, es importante considerar que se trata de personas, con familia, con expectativas, desatendidas, sin enfoque, sin entrenamiento, con muchas necesidades de ser escuchadas, sin Dios. ¿Qué significa esto? Que el desafío real no está solamente en el resultado económico que se espera de usted como nueva contratación. El reto especial está en lograr lo que alguien no pudo lograr con las personas que encontró. Alguien no tuvo la capacidad o la habilidad de hacer trabajar como equipo a estas personas que ahora están en sus manos. Las personas que tiene frente a usted no son el problema, en realidad son un desafío, una oportunidad para su crecimiento como líder. Al final, si usted logra hacer funcionar este equipo, lo verán cómo alguien fuera de serie, alguien especial que logró lo que otros no pudieron. Piense en el impacto que habrá tenido sobre estas personas, sus familias, los amigos y colegas de ellos. Lo único que tiene que entender es que terrenos diferentes necesitan trabajos diferentes, las personas igual. Por, sobre todo, no olvide que usted es un embajador de Jesús, llamado a impactar vidas para la eternidad.
📌 : No todos los terrenos son iguales, ni todas las personas son iguales. Con cada uno de ellos es necesario hacer un trabajo diferente.
⇢ By: Edison Celis. Lima, Perú.