29/07/2026
¿Le temes a los fantasmas? Ok, pero ¿y si el fantasma es de un ser que cuando estaba vivo pesaba 250 kilos y comía plantas?
¡Cuidado, porque el más allá se puso tropical! En Bergantín, un pueblito del estado Anzoátegui en Venezuela, la gente no le teme a la Llorona, sino a un espectro mucho más pesado: ¡una danta fantasmal! Los vecinos juran que el bicho pasea por las calles de noche, envuelto en un aura brillante como si trajera luces de neón, y luego se esfuma mágicamente en los cerros. Semejante joya del folklore oriental me activó las neuronas. Si existen las dantas fantasmas, es obvio y científicamente irrefutable que deben llamarse "Dantasmas". Y si Hollywood nos dio a los Cazafantasmas, el multiverso de la locura exige a "Los Cazadantasmas". Este carismático equipo, encargado de resolver el misterio paranormal, tendría cuatro miembros de élite (las cuatro especies reales de tapires o dantas actuales en el mundo): El andino: el intelectual del grupo, distinguido por su elegante boca blanca (parece que abusó de la harina PAN). El sudamericano: el rebelde con estilo, luciendo su clásica y despeinada crin. El asiático: el exótico, vestido de etiqueta con un llamativo look blanco y negro. El centroamericano: el minimalista del equipo, el más rudo y sin crin que perder en la batalla.
¿A quién vas a llamar si un Dantasma se come tu jardín a medianoche?
La fuente inspiradora del chisme paranormal: Franco, Mercedes. 2001. Diccionario de Fantasmas, Misterios y Leyendas de Venezuela. Colección Arcadia. Los Libros del Nacional.