26/03/2023
Fui homosexual desde los 10 años
Helder Oliveira nació en Porto Velo, con uno de los brujos más grandes de la localidad como padre. A los 5 años su progenitor murió y desde entonces pasó por muchas necesidades, entre ellas la falta de alimentos. Ya que no contaba con la supervisión de personas mayores, empezó a frecuentar la calle teniendo así su primer encuentro homosexual a los 10 años.
“Pensaba que había nacido en el cuerpo equivocado. Yo era un adolescente normal, nadie se daba cuenta de que era gay”, relató. Durante los siguientes años se refugió en el trabajo fácil de las calles, empezó a tomar hormonas para ganarse la vida llegando a pensar que el dinero le haría feliz.
Helder, además de la prostitución, también se involucró en el mundo del crimen y fue arrestado. Dentro de prisión palpó un contacto con Dios. Durante su condena, pasó algunos meses en aislamiento, donde algunos creyentes venían a visitarlo hablándole de Jesús, de Isaías 45. Después del aislamiento lo enviaron al peor lugar de la prisión, donde los hombres odian a los homosexuales.
Le rompieron todo, tobillo, articulaciones, la cara. Querían matarlo pero en lugar de pedir ayuda al hombre, clamó a Dios. “Dios, no sé si soy digno de llamarte Padre pero por favor sácame de ese lugar. Cuando desperté una mañana, escuché claramente una voz 3 veces diciendo: No estoy contento con tus actitudes. Tenía una Biblia, así que pedí confirmación para ver si era Dios.Cuando la abrí, me salió el libro de 1 Corintios 6:9”, cuenta.
La palabra lo confrontó e hizo un pacto con Dios. En 4 meses ya no estaba usando dr**as, ni practicaba más la inmoralidad sexual. Poco a poco volvió a ser Helder, recuperando su verdadera identidad. Actualmente es un fiel cristiano, y es una lumbrera para los jóvenes, adolescentes y niños que están pensando en convertirse en homosexuales.
“Hoy mi identidad está en Cristo. Doy mi testimonio como una forma de mostrar lo que el diablo puede hacer en la vida de una persona, y lo que el poder de Dios puede hacer para restaurarla. Dios es asombroso." Actualmente, Helder vive en Brasilia con su esposa Lucineide y su hija de 3 años, Lara Hadassa. Predica el Evangelio, viaja por Brasil dando su testimonio y vende sus libros para mantener a su familia.