05/09/2026
Sábado 5 de septiembre 2026.- NOTA DE PRENSA DE LA RED POR LA DEFENSA AL TRABAJO, LA PROPIEDAD Y LA CONSTITUCIÓN.- "LA INVERSIÓN PRIVADA: CLAVE PARA RESCATAR LA INDUSTRIA PETROLERA”
La inversión privada es hoy el pilar central del "renacimiento" y la reestructuración de la industria petrolera venezolana.
La inversión privada es la única vía para recuperar una industria petrolera en ruinas y devolverle a Venezuela su capacidad productiva. El reciente acuerdo energético entre Venezuela y Estados Unidos representa una oportunidad concreta para reconstruir campos abandonados, reactivar regiones enteras y garantizar un mercado estable a largo plazo.
La situación actual de nuestros campos petroleros, refinerías e infraestructura de hidrocarburos exige inversiones millonarias que el país no puede asumir por sí solo. Quienes estiman las necesidades en cien mil millones de dólares se quedan cortos: la cifra supera los doscientos mil millones al analizar los costos totales para recuperar la producción y alcanzar niveles óptimos. Sin capital privado, esta tarea sería virtualmente imposible.
Este acuerdo permitirá recuperar campos maduros deteriorados, asegurar un cliente estratégico en un mercado global cada vez más competitivo y generar un impacto directo en estados como Guárico, Monagas, Anzoátegui, Delta Amacuro, Bolívar, Amazonas, Sucre, Falcón, Barinas, Apure y Zulia. La demanda de bienes y servicios asociada a este proceso productivo dinamizará empresas básicas, sustituirá importaciones y reactivará la economía nacional.
Es un negocio conveniente a los intereses del país. Sin comprometer la infraestructura financiera de PDVSA, Venezuela tendrá cientos de miles de barriles adicionales, beneficios fiscales y una masa laboral venezolana que sostendrá la actividad productiva. La infraestructura que reciba inversión permanecerá en el país, y los beneficios se distribuirán en diversas áreas de la sociedad.
Las críticas que han surgido forman parte del debate legítimo sobre el alcance y las condiciones de este tipo de acuerdos. Sin embargo, es importante que la discusión se base en cifras y en una evaluación objetiva de los costos, riesgos y beneficios para Venezuela. Antes de emitir conclusiones, corresponde analizar qué recursos se requieren para recuperar la industria y qué recibirá el país a cambio. Toda inversión de esta magnitud supone que quienes aportan el capital puedan recuperarlo, obtener una rentabilidad y participar de los beneficios del proyecto. Este es un principio fundamental de cualquier esquema en el que el sector privado asume los riesgos y la responsabilidad de ejecutar una inversión productiva de gran escala.
Durante mi gestión en Fedecámaras nos opusimos frontalmente a la política estatizadora que destruyó infraestructura, expulsó empresas internacionales y llevó a la industria petrolera a su estado actual. Hoy, este acuerdo representa una oportunidad para recuperar la capacidad productiva del país mediante la participación del sector privado y una redefinición del rol del Estado, permitiendo que Venezuela aspire nuevamente a ser una potencia petrolera y un país con altos ingresos per cápita en el continente.
Vicente Brito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo,
la Propiedad y la Constitución.