16/10/2026
No todo discurso que incomoda es incitación al odio.
El Plan de Acción de Rabat establece criterios para distinguir la expresión protegida de los discursos que incitan a la discriminación, la hostilidad o la violencia. No basta con analizar el contenido de un mensaje: también importan el contexto, la intención, el alcance y el riesgo de provocar violencia.
En Venezuela, la Ley contra el Odio se ha utilizado para criminalizar la expresión. Entre 2017 y 2024 documentamos más de 120 casos y, durante el ciclo poselectoral de 2024, al menos 33 detenciones. El caso de Yorman Acevedo, excarcelado tras más de ocho meses de detención arbitraria, evidencia las consecuencias de esta norma.
La respuesta no es reformarla, sino derogarla. La libertad de expresión no puede quedar sometida a definiciones ambiguas ni a aplicaciones arbitrarias de la ley.