11/10/2025
A todos mis familiares, amigos y queridos compatriotas de luchas venezolanos:
Hoy, desde el exilio forzado, me dirijo a ustedes con el corazón lleno de emoción y esperanza. El reconocimiento otorgado a María Corina con el Nobel de la Paz trasciende a una persona: representa la voz, el coraje y la perseverancia de un pueblo que no ha dejado de luchar por su libertad y por la dignidad de su país.
Este premio es un símbolo del valor de millones de venezolanos que, dentro y fuera de nuestras fronteras, han resistido con fe, con civismo y con amor a la patria. Es también una confirmación de que el mundo escucha y reconoce el sacrificio y la determinación de quienes creemos en la paz, en la democracia y en los derechos humanos.
Desde la distancia, pero con el alma siempre en Venezuela, quiero invitar a todos a ver este momento no solo como un logro individual, sino como una oportunidad colectiva para fortalecer la unidad nacional. Dejemos atrás el miedo y la desesperanza. Que este reconocimiento nos inspire a continuar con firmeza, sin rencores, con la mirada puesta en la reconstrucción de una Venezuela libre, justa y próspera.
A quienes resisten dentro del país, mi admiración y respeto. A quienes, como yo, viven el dolor del exilio, mi abrazo solidario. No hemos perdido la patria: la llevamos en el alma y la reconstruiremos con la verdad, la justicia y el amor que siempre nos han caracterizado.
Hoy más que nunca, reafirmemos nuestra fe en el futuro.
¡Venezuela será libre, y será en paz!
Con esperanza y compromiso,
Eudomar F.
Dirigente social y político venezolano
Desde el exilio