21/05/2026
Para recordar el origen del caso:
Hace un tiempo, en septiembre de 2025, compartimos con profunda indignación y dolor el caso de un perrito, que fue arrollado injustamente. No era un hecho aislado; era el reflejo de una conducta repetitiva e insensible hacia seres indefensos que solo buscaban sobrevivir en las calles de Santo Domingo, Barquisimeto.
Hoy, las vueltas de la vida nos muestran imágenes que nos invitan a una profunda reflexión. El vehículo involucrado en aquellas tristes historias ha quedado completamente destruido en un fuerte accidente.
No se trata de alegrarse del mal ajeno ni de celebrar la desgracia de nadie, porque no somos iguales. Se trata de entender que en este mundo existe un orden superior. Hay quienes lo llaman "karma", otros lo llaman "justicia divina", pero la realidad es una sola: Dios tarda, pero no olvida. A las personas que actúan desde la maldad, el desprecio y la falta de empatía hacia los animales o hacia sus semejantes, la vida misma se encarga de pasarles factura. El daño que siembras en el mundo es el mismo que, tarde o temprano, vuelve a tocar a tu puerta.
Que esto nos sirva a todos de recordatorio: el mal nunca prospera y la impunidad terrenal no dura para siempre. Sigamos siendo luz, sigamos protegiendo a los vulnerables y confiando en que cada quien cosecha exactamente lo que siembra. 🐾🙏✨