27/02/2025
Estimados vecinos de Quebracho,
Hoy nos dirigimos a ustedes con el corazón cargado de sentimientos encontrados. Como muchos sabrán, desde hace años, un grupo de jóvenes de esta comunidad ha trabajado con dedicación para ofrecer espacios de encuentro, diversión y, sobre todo, para fortalecer los lazos entre todos nosotros. Lo hicimos con el propósito de aportar algo positivo, de darles a los jóvenes y a la comunidad en general una oportunidad de compartir momentos especiales, en un lugar donde, lamentablemente, no suelen haber muchas actividades.
Este año, tras mucho esfuerzo y esperanza, decidimos organizar una nueva actividad: la Cacería de Turismo edición Carnaval, con la ilusión de traer algo nuevo, algo que le diera color, luces y vida a nuestro querido Quebracho. Pero hoy, al mirar la inscripción, nos encontramos con un vacío, con la realidad de que no hay grupos anotados para participar.
Este vacío no es solo un reflejo de una falta de interés, sino una señal de algo mucho más profundo que está pasando en nuestra comunidad. Nos duele ver cómo, a pesar de los años de trabajo, de los premios, de los esfuerzos para que todos puedan disfrutar de algo diferente, seguimos enfrentando una falta de participación que va más allá de lo que nos imaginábamos. Y la pregunta que nos surge es: ¿Por qué? ¿Qué nos ha pasado como comunidad? ¿Por qué nos hemos alejado tanto unos de otros?
Sabemos que las distracciones están por todas partes: las redes sociales, los teléfonos, la rutina diaria, el cansancio… todo esto hace que cada vez sea más difícil encontrar tiempo para lo que realmente importa. Pero hoy, queremos hacer una reflexión profunda: ¿Qué estamos perdiendo al no involucrarnos? ¿Qué estamos dejando de lado cuando no nos unimos a nuestras propias iniciativas? Las actividades que organizamos no son solo eventos de entretenimiento, son oportunidades para conectar, distraernos, para fortalecer nuestra salud mental, para sentir que somos parte de algo más grande que nosotros mismos.
Desde 2017, cuando teníamos apenas 15 y 16 años, decidimos hacer algo por nuestro pueblo. Hoy, a pesar de que trabajamos y estudiamos fuera, seguimos apostando por Quebracho, sacando tiempo de nuestras vidas para no dejar que la apatía y la indiferencia lo sigan vaciando. Sabemos que no es fácil, que no todos tienen la misma disponibilidad, pero tampoco podemos hacer esto solos. La participación y el compromiso no pueden depender solo de unos pocos. Cada uno de nosotros tiene una responsabilidad en esto. Nos hemos ido alejando, cada uno desde su lugar, y hemos perdido esa chispa que hace que un pueblo sea una verdadera comunidad.
El Municipio ha mostrado su apoyo en todo momento, pero, al final, la verdadera transformación depende de nosotros. Depende de cada uno de nosotros para que Quebracho vuelva a ser un lugar lleno de vida, de actividades, de risas, de encuentros, de espacios de diversión y crecimiento para todos. Necesitamos un cambio, y ese cambio tiene que empezar desde lo más profundo: desde nuestras ganas de involucrarnos, de aportar, de dejar la apatía de lado.
No podemos seguir viendo cómo se cancelan oportunidades porque no somos capaces de sumarnos. No podemos permitir que la indiferencia se convierta en la norma. Este vacío de participación afecta a todos, y si no nos despertamos ahora, corremos el riesgo de perder lo más valioso que tenemos: la oportunidad de vivir juntos, de construir comunidad, de disfrutar como vecinos.
Hoy lamentamos que no haya habido más participación en la actividad que tanto esperábamos, pero también entendemos que esto no es el final. Volveremos con nuevas ideas, con más energía, y con la esperanza de que, cuando llegue ese momento, todos estemos dispuestos a sumarnos y hacer de Quebracho un lugar más vibrante y unido.
Gracias por tomarse el tiempo de leer estas palabras, por pensar en nuestra comunidad, y por ser parte de lo que vendrá. Todos tenemos algo que aportar, y si todos lo hacemos, podemos lograr un cambio real.
Atentamente,
Gastón, Florencia, Lucía, Rocío y Florencia,
Staff de Estudiantinas Quebracho.