18/08/2026
ÚLTIMAS NOTICIAS: LA CARNE DE BALLENA ISLANDESA YA NO SE VENDERÁ A JAPÓN
Según un informe publicado hoy por el medio islandés Vísir, la empresa Hvalur hf. planea no vender carne de rorcual común a Japón y, en su lugar, utilizarla para producir un suplemento de hierro llamado Reyðarjárn.
Kristján Loftsson sostiene que la deficiencia generalizada de hierro podría justificar que países —"particularmente en África"— maten ballenas que se encuentren frente a sus propias costas.
Sin embargo, su argumento se desmorona de inmediato ante sus propias contradicciones.
El propio Loftsson reconoce que el suplemento solo podría comercializarse en las Islas Feroe, Noruega y Japón, ya que la mayoría de los demás países prohíben el comercio de productos derivados de ballenas.
En otras palabras, este producto no puede distribuirse libremente entre las poblaciones a las que, según él, ayudaría.
El hierro ya está disponible a través de cultivos, alimentos básicos enriquecidos y suplementos económicos. El hambre no se debe a la escasez de ballenas; está causada por la pobreza, los conflictos y el acceso insuficiente a alimentos nutritivos y a la atención sanitaria.
Lo que este anuncio revela realmente es que Hvalur ya no considera a Japón un mercado viable para su carne de ballena.
Japón ha invertido fuertemente en su propia industria ballenera, que atraviesa dificultades, incluido el nuevo buque factoría *Kangei Maru*. Importar más carne islandesa aumentaría la oferta, presionaría los precios a la baja y competiría con los balleneros japoneses. Aunque el motivo de Japón no se ha confirmado públicamente, la propuesta del suplemento parece menos una innovación humanitaria y más un intento de inventar una nueva salida comercial para un producto no deseado.
Los comentarios de Loftsson sobre África resultan especialmente alarmantes.
Esta retórica es precisamente la razón por la que debemos permanecer alerta ante cualquier intento futuro de presionar o incentivar a los Estados costeros para que abran sus aguas a la caza industrial de ballenas.
África no es un vertedero para un producto no deseado, y las aguas de África Occidental nunca deben convertirse en un nuevo coto de caza para una industria en decadencia.
Esto no es un plan para alimentar al mundo.
Es una búsqueda de nuevos productos, nuevos mercados y nuevas excusas para seguir matando ballenas.
Fuente: Vísir, 17 de agosto de 2026.