16/09/2023
En el día de ayer, J.O. hace un comentario acerca de los “tesoros de 💩”. ¿Y a qué se refería? Pues a esas reservas que mantenemos escondidas de las personas, que no confesamos, que no blanqueamos, que los dejamos como un posible plan B.
Lugares que frecuentábamos, personas, aún hasta sensaciones, que cada tanto les damos unas caricias, una mirada, están ahí, los atesoramos, nos sonríen, nos silban, le susurran a nuestra enfermedad.
Es una sociedad entre nosotros y nuestro tesoro, de 💩, que perfuma con su olor repugnante, el olor del dolor, la soledad, las frustraciones, las culpas, ese olor a fracaso que conocemos bien, y que contamina todas nuestras alegrías, nuestros logros, nuestro amor y autoestima, todo manchado.
Pero es necesario revolver la 💩, hacer el trabajo sucio, de rescatar algún valor afectivo, algún recuerdo brillante, alguna sensación de paz. Es necesario pasar por eso, con lo que implica ver nuestras miserias, aceptarlas, reconocerlas, confesarlas, poner en palabras, para de esta manera poder transformar, poder vencer, simplemente pidiendo ayuda, porque solos no podemos, porque en el fondo sabemos que no hay tesoro allí, que hay solo 💩.