05/11/2025
COMUNICADO A LA PRENSA - 5 de noviembre de 2025
GOBIERNO AUTORIZA EL USO DE VENENO PARA MATAR COTORRAS
Nuevo despotismo (acción ilegal de parte del estado).
Impulsado por el senador Da Silva, alguien ya reconocido en su poca empatía hacia los animales, así como en ideas nada razonables, el gobierno termina autorizando al ejército uruguayo a combatir la cotorra mediante el uso de venenos.
Originalmente, el veneno propuesto por este senador anti-naturaleza, fue el Carbodán, un producto altamente tóxico de daños desproporcionados, sin dudarlo capaz de hacer mucho más “estragos” de los que el Sr. Da Silva dice hace la cotorra. Por suerte, ahora parece que descartaron ese producto.
Estamos preocupados por el daño que causará esta masacre que el gobierno llevará a cabo, en principio en Montevideo, San José y Canelones.
UNA NUEVA ILEGALIDAD ESTATAL: ART.5, LEY 9.481 y LEY 18.471 (Bienestar Animal)
Como hemos repetido incansablemente, el gobierno actúa de forma arbitraria, violando las leyes vigentes mediante decretos, sin por eso tener la consecuencia que tendría un ciudadano si violara una ley.
Para poder “cazar” a una especie, en este caso la cotorra, el estado debiera basarse en “estudios poblacionales que a criterio del Ministerio de Ambiente, muestren que es posible una extracción sostenible de ejemplares del medio silvestre sin afectar la supervivencia de las especies y el equilibrio natural de los ecosistemas”.
¿Dónde están los estudios respecto a la cotorra? ¿Puede el gobierno seguir violando leyes en materia ambiental sin tener consecuencias? Autoritario, despótico son términos usados al referise a gobiernos que -electos democráticamente- luego no respetan las leyes.
El uso de venenos puede tener un impacto indirecto devastador, incluso aunque se logre cebar directamente a la especie en cuestión, ya que la ingesta de parte de otros animales (carnívoros, rapaces) del ejemplar mu**to por veneno, los puede llevar a la muerte. Se dice que los soldados recogerán uno a uno los animales mu**tos y los envolverán en bolsas de nylon, algo que cuesta creer se logre al 100% de los individuos envenenados. Por otro lado, este tipo de muerte es de un sufrimiento enorme para el animal, yendo contra el espíritu de la ley 18.471, y contra su artículo 12 inciso C, que si bien deja excepción a las “plagas”, es muy importante destacar que la cotorra NUNCA fue declarada plaga por el estado uruguayo.
PLAGA, ¿Qué es ser plaga?
Según la Real Academia Española, la definición de plaga es la “aparición masiva y repentina de seres vivos de la misma especie que causan graves daños a poblaciones animales o vegetales, como, respectivamente, la peste bubónica y la filoxera.” Y como segunda definición: “Calamidad grande que aflige a un pueblo.”
Lamentablemente nuestro país usa un leguaje propio, definiendo plaga a cada ser vivo no humano que genere algún perjuicio productivo, y siempre se prioriza la producción sobre el deterioro ambiental, algo que nos lleva a estar -por varias variables- de la mitad para abajo en materia de cuidado ambiental, y de los últimos del mundo en algunas variables específicas, caso áreas protegidas.
UNA REUNIÓN QUE PARECE IMPOSIBLE
Apenas asumió este gobierno, nos movimos solicitándole una reunión al Ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño. Este rechazó en forma indirecta la propuesta, derivándonos a la directora de la DINABISE, Estela Delgado, con quien nos reunimos. Al contrario que con nosotros, cuando los cazadores le pidieron una reunión, la misma surgió rápidamente, y “casualmente” todas las afirmaciones que Ortuño hizo respecto a la derogación y modificación de los decretos de caza emitidos (arbitrariamente también) por el ex Presidente Lacalle Pou, quedaron en el olvido, y nada parece hacer el gobierno en materia de caza más que seguir avalándola en forma ilegal, y manchando más aún la ya moribunda marca país “Uruguay Natural”.
Pedimos nuevamente la reunión, y aún seguimos esperándola…
Desde COENDU, manifestamos nuestro total rechazo al uso de veneno para combatir a la cotorra, así como a otros animales, y nos manifestamos nuevamente en contra de la caza, exigiendo al gobierno que muestre los estudios poblacionales en los cuales basa los decretos vigentes de caza y autorizaciones como la actual de la cotorra.
¿No existen? Claramente no existen, por eso debemos afirmar que estamos ante un gobierno despótico (al igual que el anterior), que en materia ambiental gobierna a favor de los intereses de pocos y en deterioro de muchos (la naturaleza es para todos).