28/04/2026
*Gracias a todos por la batalla de amor que se dio en medio de la tormenta.*
Estamos rotos, por dentro y por fuera, pero tranquilos de que se hizo todo, de la mejor manera posible, y un poquito más.
Lamentablemente la orca tuvo que ser eutanasiada, después de que la tormenta se la llevara del lugar que habíamos acondicionado —y al que la trasladamos con ayuda de muchos voluntarios y maquinaria— para ponerla a resguardo de las olas mientras se la estabilizaba.
Debido a las malas condiciones climáticas y a la falta de respuesta del animal, que pasó el pico de la tormenta a merced de las olas —después de que se le aplicara fluidoterapia, y la marea lo volviera a llevar a la deriva—, los veterinarios tuvieron que tomar la difícil decisión de evitar prolongar su agonía.
La eutanasia se realizó con el mayor cuidado, en consulta con expertos de la región, y el cuerpo fue llevado a la Facultad de Veterinaria en Montevideo, para realizarle la necropsia e intentar determinar las causas de su varamiento.
Excelente trabajo de todos: Prefectura, súper comprometida. Todos los voluntarios, guardaparques, guardavidas, que se mojaron hasta el tuétano sin dudarlo durante horas, vecinos que arrimaban toallas, café y sopa caliente en la madrugada. El profesionalismo y dedicación del equipo veterinario. Los integrantes del GTV que, in situ o a distancia, apoyaron la operación. Las distintas autoridades que se pusieron a la orden de distintas formas. Los que entendieron y respetaron vallados y pautas que no siempre son fáciles de aceptar, y observaron sin interferir... La lista es larguísima y no queremos dejar a nadie afuera. ¡Pero felicitaciones a todos!
Nos quedamos con las palabras de un voluntario que estuvo ahí, viviendo todo el proceso en persona, que en lugar de elegir la desconfianza nos dijo al final: *"Gracias. Nunca había visto a un animal irse tan en paz"* 🙏🏼❤️🩹