25/04/2026
Sobre la apropiación cultural indebida de la empresa VIRIDIEN (ex CGG) en la denominación “Charrúa” del proyecto de prospección sísmica que actualmente se desarrolla en el mar territorial uruguayo de forma ilegítima.
Organizaciones, colectivos y personas comprometidas con la defensa del territorio, el agua y la vida así, como la Memoria de nuestros pueblos indígenas, originarios y nativos: manifestamos nuestro más enérgico rechazo a la denominación de "Proyecto Charrúa" (proyectocharrua.com.uy) consideramos que la utilización del nombre de nuestro pueblo constituye un grave agravio y una falta de respeto a la identidad y fudamento de nuestra cosmovisión originaria. El pueblo Charrúa forma parte de la Memoria viva de este territorio y hemos atravesado procesos de exterminio y despojo, siendo uno de sus hitos más brutales la Masacre de Salsipuedes. Usar hoy esa denominación para legitimar iniciativas de intervención colonialista territorial reproduce esa misma lógica de apropiación extractivista.
En Nuestro territorio, el nombre “Charrúa” ha sido reiteradamente utilizado para proyectos comerciales, inmobiliarios o institucionales sin vínculo real con los pueblos originarios, lo que refuerza un patrón de banalización y vaciamiento simbólico de esa identidad. En este caso, su uso resulta particularmente grave al asociarse a las prospecciones sísmicas que se realizan sin legitimidad social, que implican impactos sobre elementos vitales como el agua y los ecosistemas marinos, por parte de una industria al servicio de la destrucción y pérdida de derechos de pueblos indígenas en todo el mundo.
Denunciamos el uso indebido y oportunista de la identidad Charrúa para legitimar proyectos de muy grave impacto ambiental y la falta de consulta, participación real y consentimiento de comunidades vinculadas a esta identidad. Todo esto agravado por la falta de información transparente, la ausencia de procesos reales de participación así como la inoperancia, dilación y complicidad del Poder Judicial, Ministerio de Ambiente y Gobierno de turno.
EXIGIMOS entonces el CESE INMEDIATO DE ESTA DENOMINACIÓN ("Proyecto Charrúa") y la SUSPENSIÓN de estos proyectos ecocidas.
También corresponde señalar la responsabilidad por omisión del Estado uruguayo, que aún no ha ratificado instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la OIT y aunque ha suscrito la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas no ha demostrado respeto, protección ni ha garantizado la participación de los pueblos originarios. Estos marcos negados en los hechos por el Estado Uruguayo establecen, entre otros principios, el derecho a la identidad cultural, a la consulta previa, libre e informada y a no ser objeto de apropiaciones indebidas de sus símbolos y denominaciones. La ausencia de mecanismos efectivos de control, regulación y consulta habilita en los hechos que actores privados utilicen la identidad indígena con fines ajenos a esos derechos, configurando una forma de incumplimiento estatal que no es solo pasiva, sino estructural.
La identidad de los pueblos no es una herramienta de marketing. No permitiremos que se utilice la memoria ancestral de estas tierras, con un pueblo que derramó su sangre en defensa de la vida y libertad, por empresas extranjeras que vienen a lucrar con la muerte y despojo de nuestro territorio. FUERA PETROLERAS y empresas asociadas del mar territorial uruguayo y de todos los territorios en los que desembarcan con la mafia de sus lobbys y aberrantes procesos de contaminación. ¡La memoria y presente del pueblo Charrúa se respeta!
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