03/13/2026
En nuestras vidas, los frutos del espiritu no crecen de un día para otro. Se desarrollan cuando permanecemos en oración, en la Palabra y en obediencia a Dios. Mientras más cerca estamos del Señor, más se nota Su carácter en nosotros.
Una vida con el fruto del Espíritu:
• habla diferente,
• reacciona diferente,
• perdona diferente,
• ama diferente,
• vive diferente.
No es apariencia, es transformación.
Galatas 5:22-23
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.