10/16/2011
La bandera blanca con el patujú, explicaba muy escuetamente Adolfo Chávez, es el emblema que emerge como un símbolo de los pueblos originarios de las tierras bajas, es una enseña que “refleja paz y armonía”.
Tiene un gran fondo blanco en representación de la fortaleza que genera la unidad de todos los pobladores del territorio. El color blanco es la amalgama de los infinitos colores que contienen el universo de intereses que pueden existir en el territorio representado. El color blanco representa la inteligencia y la sabiduría indispensable para construir un futuro respetuoso de las diferencias y digno para todos. El color blanco también es la oferta de paz que hacen los pueblos amazónico-platenses a los hermanos del planeta, para una convivencia en armonía con los otros y la naturaleza. El color blanco reclama al individuo y a la comunidad la espiritualidad indispensable para aceptar la cultura humanista en reemplazo de la cultura del poder que nos esclaviza.
La flor de patujú con los colores de la bandera boliviana sobre el fondo blanco simboliza la simbiosis de la herencia cultural nativa y europea, representa el mestizaje republicano, la armoniosa sinergia indispensable para la unidad respetuosa de las diferencias que conforman las distintas identidades incluidas en el territorio de las tierras bajas.
Finalmente la flor de patujú representa el equilibrio indispensable para un sostenido florecimiento de la exuberante belleza en el ser humano y su hermana la naturaleza, del amor y la felicidad del género humano.
(Alvaro Jordán)