10/16/2026
RECONOCIMIENTO INSTITUCIONAL
HAY PERSONAS QUE ABREN PUERTAS. Y OTRAS QUE, ADEMÁS, ABREN SU CORAZÓN.
LIMA BASQUE CENTER RINDE UN ESPECIAL RECONOCIMIENTO A CARMEN PÉREZ POYÓN Y PAOLA CHÁVEZ ARMAS POR SU GENEROSIDAD, AMISTAD Y COMPROMISO CON LA HERMANDAD ENTRE NUESTRAS COMUNIDADES
Dos mujeres, dos comunidades hermanas y una misma manera de entender la solidaridad: hacer que quienes llegan se sientan parte de la familia.
Lima, 15 de octubre de 2026.
Hay personas que aparecen en la vida de una institución y, sin proponérselo, terminan formando parte de su historia.
No necesariamente porque ocupen un cargo, presidan una ceremonia o pronuncien un discurso memorable, sino por algo mucho más sencillo y, al mismo tiempo, extraordinario: porque saben recibir, porque saben compartir y porque entienden que la generosidad es una de las formas más hermosas de construir comunidad.
Para Limako Arantzazu Euzko Etxea – Lima Basque Center, esa experiencia tiene dos nombres propios: Carmen Pérez Poyón y Paola Chávez Armas.
Hoy queremos dedicarles estas palabras como expresión sincera de nuestro reconocimiento y afecto. Nos mueve una razón profundamente humana: la necesidad de expresar públicamente nuestra gratitud a quienes nos han brindado su amistad, su confianza y su apoyo con una generosidad que nunca olvidaremos.
CARMEN PÉREZ POYÓN: CUANDO LA HOSPITALIDAD SE CONVIERTE EN HERMANDAD
Nuestro primer encuentro con Carmen, en el Centro Español del Perú, permanece entre esos recuerdos institucionales que adquieren un significado especial con el paso del tiempo.
Llegábamos con el deseo de conocer, de establecer relaciones y de fortalecer la presencia de nuestra comunidad vasca dentro del tejido asociativo y cultural del Perú.
Y allí estaba Carmen.
Con su sonrisa, su espontaneidad y esa manera tan suya de hacer que las personas se sientan bienvenidas desde el primer momento.
No se limitó a saludarnos.
Nos presentó a todos. Nos abrió puertas. Nos puso al día. Nos ayudó a conocer personas, comprender relaciones institucionales y descubrir nuevas posibilidades de encuentro y colaboración.
Fue todavía más lejos.
Con una generosidad que apreciamos especialmente, procuró facilitar nuestro acercamiento a la otra institución vasca de Lima, comprendiendo que el diálogo y el entendimiento entre entidades que comparten una misma herencia cultural siempre deben merecer una oportunidad.
Aquel gesto decía mucho de ella.
Carmen no levantó barreras, no estableció distancias ni se detuvo en formalidades. Hizo exactamente lo contrario: tendió puentes.
Y eso es algo que valoramos profundamente.
Porque quienes hemos dedicado parte de nuestra vida a construir instituciones sabemos que, en ocasiones, una presentación sincera puede valer más que una larga correspondencia oficial, y que una mano tendida puede abrir caminos que parecían difíciles de recorrer.
Carmen nos entregó desde el primer día algo que no figura en ningún estatuto: su confianza, su tiempo y su enorme corazón.
Pero nuestra admiración por Carmen no termina allí.
Hemos tenido también la oportunidad de apreciar su extraordinario compromiso con la cultura andaluza, particularmente a través de su dedicación a las jóvenes que participan en las actividades de danza.
Hay algo profundamente admirable en quienes trabajan para que las tradiciones de sus pueblos continúen vivas lejos de su tierra de origen.
Detrás de cada baile hay ensayos, horas de preparación, entusiasmo, paciencia y una labor silenciosa que rara vez recibe todo el reconocimiento que merece.
La danza no es solamente una manifestación artística. Es memoria, identidad, pertenencia y transmisión cultural entre generaciones.
Y Carmen lo comprende.
Su labor con las jóvenes bailarinas representa esa vocación generosa de enseñar, acompañar y mantener vivas las expresiones culturales de Andalucía en el Perú.
Como institución vasca, encontramos en ese esfuerzo una afinidad muy especial con nuestro propio compromiso de preservar y transmitir la cultura, la historia y las tradiciones de nuestro pueblo.
Un pueblo no conserva su identidad únicamente porque recuerde su pasado. La conserva porque existen personas dispuestas a dedicar tiempo y esfuerzo para que las nuevas generaciones puedan reconocerlo como suyo.
Carmen es una de esas personas que convierten el amor por sus raíces en un servicio a los demás.
Y quizá allí reside lo más hermoso de su ejemplo: ha sabido unir la defensa de la identidad andaluza con una hospitalidad que abraza también a quienes procedemos de otras comunidades.
De ella y de nuestros amigos andaluces hemos recibido una acogida que ha superado todas nuestras expectativas.
En cada encuentro hemos encontrado cordialidad, colaboración y una disposición sincera a ayudarnos.
Por eso queremos decirlo con especial afecto:
Querida Carmen, tú no solamente nos abriste las puertas del Centro Español. Nos hiciste sentir que también había un lugar para nosotros en vuestro corazón.
Y ese gesto merece mucho más que un agradecimiento circunstancial. Merece nuestro reconocimiento, nuestra amistad y nuestra memoria.
PAOLA CHÁVEZ ARMAS: LA AMISTAD QUE NOS ACERCA A GALICIA
Si Carmen nos enseñó cuánto puede significar una bienvenida, nuestra querida Paola nos ha permitido descubrir también la generosidad de la comunidad gallega.
Con Paola encontramos una persona cercana, espontánea, afectuosa y extraordinariamente dispuesta a facilitar las relaciones entre nuestras instituciones.
Tampoco ella se conformó con un saludo cordial.
Nos presentó a los integrantes de la directiva del Centro Gallego del Perú, propiciando contactos personales e institucionales y ofreciéndonos la posibilidad de conocer a quienes trabajan por mantener viva la identidad cultural gallega en nuestro país.
Y el resultado ha sido una experiencia verdaderamente entrañable.
Hemos encontrado personas abiertas, amables y comprometidas, con quienes compartimos no solamente el interés por nuestras respectivas culturas, sino también la convicción de que las asociaciones deben conocerse, acompañarse y colaborar.
Porque una comunidad cultural no se fortalece encerrándose en sí misma. Se fortalece cuando comparte su experiencia, aprende de las demás y establece relaciones de confianza.
Paola posee esa hermosa cualidad de convertir una presentación institucional en el comienzo de una amistad.
A ella debemos también nuestro agradecimiento por habernos permitido conocer más de cerca a una directiva cuya cordialidad y disposición valoramos sinceramente.
Querida Paola, gracias por tu afecto, por tu cercanía y por abrirnos con tanta naturalidad las puertas de la familia gallega.
TRES CULTURAS, UNA MISMA VOCACIÓN DE ENCUENTRO
Vascos, andaluces y gallegos compartimos el profundo valor de nuestras raíces, el respeto por la memoria de quienes nos precedieron y la voluntad de transmitir nuestras identidades a las generaciones futuras.
Cada comunidad posee una historia propia, un patrimonio cultural singular y tradiciones que constituyen una herencia que merece ser conservada.
La riqueza de nuestras relaciones nace precisamente del reconocimiento y del respeto a esas diferencias.
Queremos que nuestras asociaciones sean espacios donde las personas puedan reconocerse, donde los jóvenes descubran sus raíces, donde las tradiciones continúen vivas y donde los contactos culturales permitan construir nuevas oportunidades de cooperación.
Los encuentros entre nuestras instituciones, las presentaciones que facilitan las relaciones personales, las actividades artísticas y el esfuerzo por preservar las manifestaciones culturales de nuestros pueblos forman parte de una tarea que merece ser fortalecida.
Y en esa tarea, Carmen y Paola nos han demostrado que la mejor diplomacia cultural comienza muchas veces con un gesto de amistad.
La recepción celebrada el pasado 12 de octubre, con motivo de la Fiesta Nacional de España, nos permitió compartir nuevamente con ambas y conservar unas fotografías que hoy adquieren un significado especial.
Son imágenes de una celebración, ciertamente, pero para nosotros representan algo más: el testimonio de una relación que se ha construido con generosidad, confianza y afecto.
EL COMPROMISO DE SERVIR A UNA COMUNIDAD
Carmen Pérez Poyón y Paola Chávez Armas integran la candidatura «Identidad Española en Acción», que participa en las elecciones al Consejo de Residentes Españoles en el Perú, previstas para el próximo 28 de octubre.
Entre las propuestas presentadas por esta candidatura figuran una atención consular más eficiente y descentralizada, el apoyo y la orientación a los ciudadanos, las oportunidades de estudios y becas, los planes de retorno, la atención social a las personas mayores y una mayor comunicación, participación y colaboración con la comunidad.
Son asuntos importantes para la vida de los residentes españoles y para el fortalecimiento de sus relaciones con las instituciones y asociaciones que los representan.
En ese contexto, queremos dejar constancia de nuestra experiencia de colaboración y amistad con Carmen y Paola, construida a través de gestos concretos que apreciamos sinceramente.
QUERIDAS CARMEN Y PAOLA: GRACIAS DE TODO CORAZÓN.
Hay agradecimientos que no deberían quedarse guardados para una ocasión solemne.
Deben expresarse a tiempo, cuando las personas pueden recibirlos y comprender cuánto han significado sus gestos.
Carmen, gracias por aquel primer día. Por cada persona que nos presentaste, por cada contacto que facilitaste, por tu voluntad de acercarnos a otras instituciones, por tu dedicación a las jóvenes bailarinas y por esa generosidad que parece formar parte inseparable de tu manera de ser.
Paola, gracias por tu amistad, por presentarnos a tus compañeros del Centro Gallego, por ayudarnos a ampliar nuestros vínculos institucionales y por hacernos sentir tan bien recibidos.
Gracias también a las comunidades andaluza y gallega, a sus integrantes y a quienes contribuyen diariamente a preservar su patrimonio cultural y fortalecer los lazos de amistad entre nuestros pueblos.
Las instituciones pueden tener muchos años de existencia, hermosas sedes, importantes archivos y una larga relación de autoridades.
Todo ello tiene valor.
Pero su verdadera grandeza se descubre en las personas que saben ofrecer su tiempo, compartir lo que tienen y ayudar a los demás sin esperar nada a cambio.
Nosotros hemos tenido la fortuna de encontrar a dos de ellas.
Y si hoy estas palabras tienen un destinatario especialmente entrañable, es nuestra querida Carmen.
Porque algunas personas nos ayudan a encontrar un camino.
Otras nos acompañan durante una parte del recorrido.
Y hay personas, como Carmen, que desde el primer encuentro nos hacen sentir que el camino también puede recorrerse entre amigos.
Esta publicación es nuestra manera de devolverle, aunque sea mediante palabras, una pequeña parte del inmenso corazón que nos ofreció desde el primer día.
Porque hay gestos que se agradecen una vez. Y hay corazones que se recuerdan siempre.
Con nuestra más sincera gratitud, admiración y afecto.
LIMAKO ARANTZAZU EUZKO ETXEA – LIMA BASQUE CENTER
Euskadi vive aquí.