Limako Arantzazu Euzko Etxea - Lima Basque Center

Limako Arantzazu Euzko Etxea - Lima Basque Center Liman Euskal Nazioaren Semeek 1612an sortua. Founded by "the Sons of the Basque Nation" in Lima
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Since 1612

Starting in the 19the century, the families that make up the current base of the Brotherhood of Our Lady of Aránzazu of Lima were the leaders of an intense expansion and settling process in the United States of America as a result of their commercial and production activities. This expansion has three main focus areas: the East Coast, centered in New York; the West Coast, centered in San Francisco

and Los Angeles, and the South, centered in Atlanta. New York became the center of the commercial and financial activities of these families, who moved there, creating commercial headquarters and integrating themselves into the commercial and financial activity of that place. On the West Coast, their bases of operations were the large ports, because that’s where their commercial activities with the Far East on the clipper lines were based as their activities grew in that part of the Americas. The implantation of the families of the Brotherhood in the South was based on a prior relationship of these families with the great cotton growing families in the Southern States. At the end of the American Civil War, and the ruin of the losing side, they acquired large swathes of cotton lands and created a strategic production and commercial base in Atlanta. The fact that these Basque-descendant families from Peru settled in the United States did not mean any loss of their connection to Peru, nor did it mean the loss of their connection to their founding principles. It was rather quite the opposite: it helped reinforce them. We cannot forget that the families that made up the Brotherhood starting in the second half of the 19thcentury did so as an act of vindication of that historical grouping of Basques. It was a decision that sought to defend the founding principles of the Brotherhood while resisting both the Peruvian Government’s decision to dissolve it and the acceptance of this dissolution on the part of another group which decided to found a guild. Keeping the idea and structures of the Brotherhood alive served to reinforce one of the special, and indeed rather unique, elements of the Brotherhood: its independence to work apart from all civil and religious organizations: starting in 1865, the Brotherhood only had to answer to itself and its members. From that moment on, aided by the commitment of its members, it has maintained a high level of both “internal” activity, preserving and caring for the heritage received, and external, by creating museums in houses, recovering the archives of the sister guilds and brotherhoods that had been created in the Americas (such as in Chile or Potosí); conservation and archive work; supporting and encouraging academic works; collaborating in paying homage to the work of the Basques in Peru, such as that of the Passionists in the Peruvian Amazon jungle; sharing the history of the Brotherhood and the Basques in that country; and continuing the leading mission of this group: to meet the needs of the Basques in Lima. As it’s been doing for almost 500 years.

SEGUIREMOS SEMBRANDO, MIKELDe San Martín a Pello Irujo: las historias que Mikel quiso que no olvidáramosHay fechas que p...
08/21/2026

SEGUIREMOS SEMBRANDO, MIKEL

De San Martín a Pello Irujo: las historias que Mikel quiso que no olvidáramos

Hay fechas que pertenecen al calendario y otras que, de pronto, empiezan a hablar entre sí.

El 17 de agosto se recuerda la muerte del general José de San Martín, ocurrida en Boulogne-sur-Mer, Francia, en 1850. Argentina lo honra como Padre de la Patria, pero su dimensión histórica sobrepasa cualquier frontera nacional: su proyecto emancipador enlazó necesariamente a Argentina, Chile y Perú.

Para nosotros, este 17 de agosto tiene además otro significado.

Nos conduce a Mikel Ezkerro.

Porque Mikel comprendía a San Martín precisamente de esa manera: no encerrado dentro de las fronteras argentinas, sino como protagonista de una empresa americana.

El 9 de julio de 2017, al responder desde Argentina a un correo que le habíamos enviado desde Lima, Mikel se detuvo en San Martín. Era el Día de la Independencia argentina y escribió sobre la importancia de aquella independencia para los pasos que debían seguir: Chile y Perú.

Su reflexión era muy clara: San Martín sabía que mientras el Perú continuara bajo dominio español, tampoco estarían definitivamente aseguradas las independencias de Argentina y Chile.

No era una frase incidental.

Era la mirada de un hombre que conocía la historia de América y que entendía que nuestras historias nacionales se explican mejor cuando dejamos de contemplarlas aisladamente.

Argentina, Chile, Perú.

Tres territorios, tres procesos históricos, pero una estrategia continental.

Y desde Lima, tantos años después, esa reflexión de Mikel adquiere una dimensión especial.

Porque existe otra historia que también atraviesa fronteras y generaciones. Es más pequeña que la epopeya sanmartiniana, naturalmente, pero explica como pocas quién era Mikel Ezkerro.

Es la historia de Pello Mari Irujo Ollo.

“MI MEJOR AMIGO”

El 8 de agosto de 2019, About Basque Country publicó un extraordinario conjunto de tres semblanzas escritas por Mikel sobre Manuel, Andrés María y Pello Mari Irujo Ollo.

No eran biografías impersonales.

Mikel había conocido a aquellos hombres. Había conversado con ellos, aprendido de ellos y compartido parte de su vida con ellos.

Cuando llega a Pello, abandona cualquier posibilidad de esconderse detrás de la distancia académica:

“Escribir objetivamente sobre un amigo es difícil.”

Y enseguida explica la razón: Pello Mari Irujo había sido el mejor amigo de su vida.

Mikel lo había conocido siendo prácticamente un muchacho. Recordaba las horas compartidas, los originales, las correcciones, los paquetes preparados para el correo, los periódicos que debían atravesar clandestinamente las fronteras del franquismo y, sobre todo, aquellas interminables conversaciones alrededor de una taza de café.

Pello había hecho de la resistencia algo cotidiano.

Manuel de Irujo lo había definido con una frase que Mikel quiso conservar:

“Pello es el arquetipo del resistente vasco”.

Y Mikel sabía que aquella vida merecía algo más que un recuerdo entre amigos.

Quería que quedara.

Ahí comienza una parte de esta historia que para nosotros tiene un significado profundamente personal.

EL ENCARGO

Mikel me hizo llegar ese deseo.

Quería rendir homenaje a Pello.

No buscaba una publicación circunstancial destinada a desaparecer unos días después entre las noticias. Quería dejar algo que permaneciera; que una nueva generación pudiera encontrar dentro de diez, veinte o cincuenta años y supiera quién había sido aquel hombre.

Recibí aquel encargo de Mikel y lo trasladé a Luis, mi amigo de About Basque Country.

Y la semilla encontró tierra.

About publicó aquellos textos y explicó además su procedencia: las notas de Mikel sobre los tres hermanos Irujo habían sido preparadas para el libro editado por la Hermandad de Nuestra Señora de Aránzazu de Lima, con motivo de los actos conmemorativos del 75.º aniversario de la gira americana realizada por el lehendakari José Antonio Aguirre en 1942.

Lima, Buenos Aires, Euskal Herria.

Otra vez los puntos de un mapa que dejan de estar separados cuando existe alguien dispuesto a unirlos.

Aquellos textos encontraron en About una casa digital y siguen allí.

Pello quedó.

Ese era el deseo de Mikel.

Y AHORA NOS CORRESPONDE A NOSOTROS

Hay algo profundamente conmovedor en volver sobre aquella historia después de la muerte de Mikel.

Porque aquel hombre preocupado por impedir que otros desaparecieran de nuestra memoria es ahora quien nos obliga a preguntarnos qué haremos nosotros con la suya.

La respuesta, al menos para nosotros, está clara.

Haremos con Mikel lo que Mikel hizo con Pello.

No lo dejaremos convertido únicamente en una fotografía acompañada por las fechas de nacimiento y muerte.

No reduciremos su vida a un obituario.

No guardaremos sus palabras en un archivo para que acumulen polvo, físico o digital.

Las volveremos a poner en circulación.

Sus recuerdos.

Sus artículos.

Sus cartas.

Sus enseñanzas.

Las historias de aquellos hombres y mujeres que conoció.

Su visión de Argentina y de Euskal Herria.

Sus reflexiones sobre América.

Su San Martín.

Su Pello.

Su Manuel.

Su Andrés.

Porque Mikel fue, ante todo, un transmisor.

Pero muchos años antes Mikel había utilizado otra palabra.

Una palabra que para nosotros tiene ahora todavía más valor.

Sembradores.

En aquel correo del 9 de julio de 2017, después de hablar de San Martín, de Argentina, de Chile y del Perú, Mikel se despidió hablándonos de la diáspora vasca como un campo inmenso que necesitaba sembradores.

Tal vez entonces no comprendimos completamente la dimensión de aquella palabra.

Hoy sí.

Sembrar memoria significa recoger una historia antes de que desaparezca.

Significa compartirla.

Traducirla.

Publicarla.

Hacerla viajar.

Llevar una historia nacida en Buenos Aires hasta Lima; desde Lima hacerla llegar a Bilbao; desde Bilbao hacerla cruzar el océano hasta New York, y desde allí devolverla nuevamente a cualquier rincón donde alguien quiera saber quiénes fueron aquellos que estuvieron antes que nosotros.

Eso es una diáspora cuando está viva.

No un conjunto de comunidades aisladas, sino una red de memoria compartida.

DE SAN MARTÍN A PELLO

Por eso queremos unir estas dos historias.

El 17 de agosto, San Martín nos recuerda que ninguna independencia americana podía comprenderse completamente mirando únicamente hacia dentro de sus propias fronteras.

Y Pello Irujo nos recuerda algo semejante desde otra escala: que tampoco la historia vasca puede comprenderse únicamente desde Euskal Herria.

Hubo hombres y mujeres que desde Buenos Aires, Caracas, México, Boise, París, Londres, Lima o tantas otras ciudades mantuvieron encendida una llama cuando hacerlo dentro de la propia tierra era extraordinariamente difícil.

Mikel conoció a muchos de ellos.

Los escuchó.

Aprendió de ellos.

Y después pasó décadas contándonos lo que había aprendido.

Ahí reside quizá una de sus mayores enseñanzas.

La memoria que no se transmite termina muriendo con quien la posee.

Mikel se negó a permitirlo.

Con Pello lo hizo.

Con los Irujo lo hizo.

Con tantos protagonistas de la historia vasca en Argentina lo hizo.

Y ahora la responsabilidad ha cambiado de manos.

DESDE LIMA. DESDE NEW YORK. DESDE BILBAO.

Mikel quiso que Pello permaneciera.

Nosotros queremos que permanezca Mikel.

Desde Lima, donde aquel encargo encontró continuidad.

Desde New York, donde otra comunidad puede recibir hoy esa misma historia.

Desde Bilbao, ciudad inseparable de la propia biografía de Mikel.

Desde Argentina, Euskal Herria y cada punto de nuestra red donde alguien abra una publicación, descubra un nombre que desconocía y decida seguir investigando.

No queremos construirle un monumento de piedra.

Mikel probablemente habría preferido otra cosa.

Queremos seguir haciendo lo que él hizo durante toda su vida:

sembrar.

Sembrar nombres.

Sembrar documentos.

Sembrar historias.

Sembrar conocimiento.

Sembrar memoria.

Porque quizás el mejor homenaje que podemos hacerle a un sembrador no sea colocar flores sobre aquello que dejó.

Es continuar sembrando.

Y por eso, desde Lima, hoy podemos finalmente responder a aquellas palabras que Mikel nos escribió hace nueve años:

SEGUIREMOS SEMBRANDO, MIKEL.

Agur eta ohore.

Nota documental: El texto sobre San Martín procede de un correo de Mikel Ezkerro dirigido a Euzko Etxea el 9 de julio de 2017, conservado en nuestro archivo de correspondencia. Las semblanzas de Manuel, Andrés María y Pello Irujo fueron publicadas por About Basque Country el 8 de agosto de 2019.

Artículo de About Basque Country:

Los hermanos Irujo. Manuel, Andrés María y Pello, en la memoria de Mikel Ezkerro



Los hermanos Irujo. Manuel, Andrés María y Pello, en la memoria de Mikel Ezkerro

MEMÓRIA, IGUALDADE E TRANSPARÊNCIA NA DIÁSPORA BASCAUma reflexão sobre o pluralismo, a representação, a responsabilidade...
08/21/2026

MEMÓRIA, IGUALDADE E TRANSPARÊNCIA NA DIÁSPORA BASCA
Uma reflexão sobre o pluralismo, a representação, a responsabilidade pública e o futuro das comunidades bascas no mundo

A recente morte de Mikel Ezkerro levou muitos de nós a recordar não apenas o historiador e a figura respeitada da cultura basca, mas, acima de tudo, o homem que, durante décadas, partilhou com notável generosidade os seus conhecimentos e a sua memória pessoal.

Aqueles de nós que o conheceram, que aprenderam com ele ou que, ao longo dos anos, contribuíram para divulgar o seu trabalho consideraram que os dias imediatamente posteriores à sua morte deveriam pertencer, antes de mais, à sua memória.

Por isso, surpreendeu-nos ver Iñaki Anasagasti publicar, precisamente naquele momento, uma das últimas comunicações que recebera de Mikel, relativa à recente visita de Aitor Esteban à Argentina, acompanhando-a das suas próprias apreciações políticas.

Mikel tinha, naturalmente, todo o direito de expressar as suas opiniões sobre Aitor Esteban, o PNV ou qualquer outra personalidade política basca.

Essa nunca foi a nossa objeção.

A nossa divergência dizia respeito a outra questão: considerámos pouco sensível fazê-lo precisamente naquele momento, transformando uma das últimas comunicações de Mikel em matéria de controvérsia política quando ele já não estava em condições de prosseguir a discussão, explicar a sua posição ou precisar o alcance das suas próprias palavras.

Dissemos isso publicamente.

Sem insultos, sem pôr em causa o percurso de Anasagasti e sem pedir que retirasse o seu artigo.

O nosso comentário desapareceu.

A partir desse momento, o debate deixou de dizer respeito apenas a Mikel.

DIVULGAR NÃO SIGNIFICA OBEDECER

A nossa rede partilha regularmente artigos, memórias e publicações de Iñaki Anasagasti.

Fazemo-lo porque consideramos que o seu arquivo pessoal, a sua experiência política e muitas das histórias que preservou fazem parte da memória basca contemporânea.

Mas partilhar uma publicação não significa concordar com ela.

Muito menos significa renunciar ao direito de discordar.

Divulgar não significa obedecer.

É difícil compreender que alguém que, durante décadas, criticou publicamente governos, dirigentes políticos, meios de comunicação social, partidos e indivíduos possa ter dificuldade em aceitar uma crítica respeitosa quando esta incide sobre as suas próprias posições.

A liberdade de opinião funciona, necessariamente, nos dois sentidos.

Quem reivindica a liberdade de criticar deve também aceitar a liberdade dos outros de o criticar.

GORKA ÁLVAREZ: UMA MEMÓRIA INSTITUCIONAL DIFERENTE

Em fevereiro de 2025, após a saída de Gorka Álvarez Aranburu do cargo de diretor para a Comunidade Basca no Exterior, Iñaki Anasagasti fez uma avaliação muito favorável da sua gestão.

Tem todo o direito de o fazer.

A nossa experiência institucional, porém, foi diferente.

E vivemos essa administração a uma distância considerável de Bilbao.

Vivemo-la a partir do Peru.

Durante os preparativos para o VIII Congresso Mundial das Coletividades Bascas, três centros bascos peruanos transmitiram à Direção uma proposta relativa à representação do país. Essa proposta foi tratada como se refletisse um consenso entre os centros bascos do Peru.

Não era esse o caso.

A Limako Arantzazu Euzko Etxea não tinha participado nesse pretenso acordo nem tinha sido incluída nas comunicações através das quais ele fora transmitido.

Gorka Álvarez Aranburu reconheceu posteriormente que tinha entendido existir um consenso e que não se apercebera de que a nossa organização não tinha participado naquele intercâmbio.

Ainda assim, os outros centros participaram no Congresso como representantes de pleno direito, enquanto à nossa instituição foi apenas oferecida a possibilidade de participar como observadora, sem direito de voto e a expensas próprias.

Há um pormenor particularmente importante.

Desde o início, tínhamos deixado claro que não precisávamos que o Governo Basco suportasse as nossas despesas de viagem ou alojamento. Estávamos dispostos a financiar integralmente a nossa participação.

Não pedíamos dinheiro.

Pedíamos igualdade.

Esta experiência faz parte da nossa memória institucional e explica por que razão a nossa avaliação desse período difere da de Anasagasti.

O FINANCIAMENTO DE UMA VIAGEM CONFERE MAIS DIREITOS?

Uma questão relacionada surgiu entre os comentários publicados sob o artigo de Anasagasti, quando um participante argentino pediu que as suas próprias despesas de viagem fossem suportadas e, simultaneamente, defendeu que a comunidade basco-argentina deveria beneficiar de um tratamento particularmente favorável devido à sua história, à sua dimensão e ao seu peso no seio da diáspora.

Não há nada de censurável em solicitar apoio para poder participar numa atividade.

O que questionamos é a ideia de que a pertença a uma comunidade da diáspora situada num determinado país deva conferir direitos institucionais superiores aos decorrentes da pertença a outra comunidade.

A Argentina ocupa, indiscutivelmente, um lugar fundamental na história da diáspora basca.

Nenhuma abordagem séria dessa história poderia negar o papel extraordinário desempenhado pelas suas euskal etxeak, pelos seus dirigentes, pelas suas publicações e pelas gerações que preservaram a identidade basca durante muitas décadas.

Mas a Argentina não estava sozinha.

A história basca nas Américas e para além delas foi também construída no Uruguai, na Venezuela, na Colômbia, no México, nos Estados Unidos, no Chile, no Peru, no Brasil, no Paraguai, nas Filipinas e em muitas outras partes do mundo.

Cada comunidade seguiu um percurso diferente.

Algumas acolheram exilados.

Outras sustentaram publicações, organizaram redes políticas, financiaram atividades, disponibilizaram alojamento, contactos e recursos ou preservaram a cultura basca de geração em geração.

Algumas desempenharam um papel particularmente importante durante os períodos mais difíceis da história basca.

O México tornou-se um dos principais centros do exílio basco nas Américas.

A Venezuela tornou-se também um país de excecional importância como lugar de refúgio, organização e reconstrução da comunidade basca no exílio, um contributo histórico que o próprio Iñaki Anasagasti recordou e defendeu repetidamente.

É precisamente por isso que se torna difícil sustentar que a importância histórica de uma determinada comunidade deva traduzir-se hoje em direitos superiores.

Se adotássemos esse critério, teríamos imediatamente de começar a perguntar qual comunidade contribuiu mais, qual recebeu o maior número de exilados, qual apoiou o Governo Basco durante mais tempo, qual disponibilizou mais recursos ou qual preservou com maior eficácia determinadas instituições.

Entraríamos numa contabilidade histórica que nunca poderia ser definitivamente encerrada.

E poderíamos descobrir que algumas comunidades que hoje recebem muito menos atenção deram um contributo extraordinário quando Euzkadi mais precisou delas.

A memória não deve transformar-se numa competição.

Muito menos numa fatura apresentada pelas gerações atuais ao Governo Basco.

A gratidão histórica é essencial.
O privilégio herdado não é.

A Argentina merece reconhecimento.

A Venezuela merece reconhecimento.

O México merece reconhecimento.

O Uruguai, o Chile, os Estados Unidos, a Colômbia, o Brasil, o Paraguai, o Peru, as Filipinas e tantas outras comunidades merecem igualmente esse reconhecimento.

Mas os nossos antecessores não fizeram esses sacrifícios para que, décadas mais tarde, os seus descendentes pudessem reivindicar um estatuto superior no seio da diáspora.

A memória não é uma conta bancária.

A história não confere um estatuto preferencial no seio da diáspora.

A DIÁSPORA NÃO DEVE TORNAR-SE UMA HIERARQUIA BASEADA NA ANTIGUIDADE

Não reivindicamos privilégios para o Peru.

Também não consideramos que devam existir privilégios para a Argentina, a Venezuela, o México, as Filipinas ou qualquer outra comunidade.

Um basco ou uma basca de Buenos Aires não pode dispor de mais direitos institucionais, pelo simples facto de viver na Argentina, do que um basco ou uma basca de Lima, Montevideu, Caracas, Cidade do México, Bogotá, Santiago, São Paulo, Assunção, Manila ou Boise.

Caso contrário, correríamos o risco de criar precisamente aquilo que deve ser evitado:

centros de primeira categoria e centros de segunda categoria.

A importância histórica merece reconhecimento.

A igualdade institucional deve, contudo, continuar a ser o princípio orientador.

DINHEIRO PÚBLICO E RESPONSABILIDADE PÚBLICA

Chegamos assim a outro tema que, durante demasiado tempo, causou desconforto:

as subvenções públicas.

Em várias resoluções oficiais publicadas no Boletim Oficial do País Basco (Boletín Oficial del País Vasco, BOPV), surgiam subvenções sob a designação «Euskal Etxea (Lima)», num país onde coexistiam organizações com diferentes denominações jurídicas e personalidades jurídicas distintas.

A nossa instituição deixou claro que nunca tinha recebido essas subvenções e alertou para as consequências que semelhante ambiguidade poderia provocar perante as autoridades peruanas.

Essas consequências acabaram por se concretizar.

As autoridades peruanas procederam a verificações relativamente à nossa instituição para confirmar que determinadas remessas provenientes do estrangeiro não tinham sido recebidas por nós, e solicitaram esclarecimentos sobre transferências e receitas que não eram imputáveis à nossa organização.

Tivemos de prestar esclarecimentos sobre dinheiro que nunca tínhamos recebido.

Talvez por isso compreendamos particularmente bem um princípio que deveria ser elementar:

quando está em causa dinheiro público, fiscalizar não é perseguir.

Fiscalizar significa saber quem recebe os fundos públicos, com que identidade jurídica, quem representa a organização, com que finalidade os fundos são concedidos, como são utilizados e de que modo essa utilização é justificada.

Não se trata de exigências excecionais.

São requisitos normais de uma administração pública responsável.

A FISCALIZAÇÃO PODE SER INCÓMODA. ISSO NÃO A TORNA INJUSTA

O debate em torno da futura Lei da Diáspora Basca revelou diferentes conceções sobre a relação entre direitos institucionais, autonomia das organizações e obrigações dos Centros Bascos e das Federações.

Defendemos a autonomia das euskal etxeak.

Mas autonomia não significa ausência de prestação de contas quando estão em causa recursos públicos.

Não se fiscaliza a identidade basca.
Fiscaliza-se dinheiro público.

Esta distinção é fundamental.

As associações têm o direito de se organizar livremente.

Mas, quando recebem dinheiro dos contribuintes, a Administração não tem apenas o direito de fazer perguntas.

Tem o dever de o fazer.

Autonomia institucional e responsabilidade na utilização de recursos públicos não são princípios contraditórios.

Devem reforçar-se mutuamente.

1,03 MILHÕES DE EUROS: MAIS RECURSOS, MAIOR RESPONSABILIDADE

O programa de subvenções de 2026 destinado aos Centros Bascos–Euskal Etxeak, Federações e Confederações dispõe de uma dotação global de 1,03 milhões de euros, destinada a despesas correntes e atividades, bem como a equipamentos e infraestruturas, nos exercícios de 2026 e 2027.

Trata-se de um compromisso público considerável para com a diáspora.

Precisamente por isso, é razoável que a distribuição desses fundos seja acompanhada por regras, documentação, rastreabilidade e uma adequada prestação de contas.

A nossa posição é simples:

quanto maior for o montante de dinheiro público destinado à diáspora, maior deve ser a exigência de transparência.

Não menor.

E os mesmos critérios devem aplicar-se a todos: à Argentina, à Venezuela, ao México, ao Peru ou a qualquer outro país; a uma Euskal Etxea centenária ou a uma organização recentemente constituída; a uma grande organização ou a uma pequena; às organizações próximas das instituições ou àquelas que o são menos.

Os direitos institucionais podem ser fortes.

Mas uma legislação moderna não deve reconhecer direitos fortes acompanhados de controlos fracos.

ESTA ADMINISTRAÇÃO NÃO É A ANTERIOR

Desejamos deixar um ponto particularmente claro.

Esta reflexão não deve ser entendida como uma crítica à atual Direção para a Comunidade Basca no Exterior nem à atual Secretaria-Geral de Ação Externa e Euskadi Global.

Muito pelo contrário.

Precisamente porque vivemos pessoalmente as consequências de problemas administrativos anteriores, consideramos saudáveis e necessárias exigências mais rigorosas em matéria de documentação, identificação jurídica, rastreabilidade e justificação.

Uma fiscalização mais exigente pode causar desconforto em alguns setores.

Isso pode e deve ser debatido.

Se uma determinada exigência se revelar desproporcionada, podem ser apresentadas propostas para a alterar.

Mas um princípio deveria permanecer fora de discussão:

a Administração tem o dever de saber para onde vai o dinheiro público e como é utilizado.

Exigir a uma Euskal Etxea que demonstre a sua identidade jurídica, a sua representação, o projeto para o qual solicita apoio e a forma como foram utilizados os fundos públicos não constitui perseguição.

Serve também para proteger as organizações que atuam corretamente.

UMA DIÁSPORA EM TRANSFORMAÇÃO

A diáspora do século XXI precisa de experiência e de memória.

Precisa daqueles que dedicaram décadas a preservar uma história extraordinária.

Mas também precisa de renovação, de gerações mais jovens, de novas comunidades, de redes digitais, de novas formas de organização e de pessoas dispostas a questionar determinadas práticas pelo simples facto de sempre terem sido realizadas da mesma maneira.

Essas novas comunidades já existem.

O nosso grupo «Soy Descendiente de Vascos» («Sou Descendente de Bascos») atingiu já os 50 000 membros.

Não mencionamos este número para iniciar uma nova competição.

Mencionamo-lo porque esses 50 000 membros representam uma realidade que já não pode ser ignorada: descendentes que reconstroem a sua genealogia, famílias que recuperam ligações perdidas às suas origens, pessoas que descobrem a sua história e novas gerações para as quais uma rede digital pode constituir a primeira porta de entrada para o mundo basco.

Também não se trata de uma comunidade isolada.

«Soy Descendiente de Vascos» é um dos mais de 90 grupos que integram a nossa rede digital global, juntamente com páginas e outros canais digitais que ligam comunidades bascas e descendentes de bascos em diferentes partes do mundo.

A sua importância não reside simplesmente no número de membros.

Reside na capacidade de ligar comunidades, partilhar a memória e permitir que a história basca circule para além das fronteiras geográficas.

A diáspora já não se organiza apenas em torno de edifícios, associações centenárias ou estruturas territoriais.

Também se encontra, conversa, aprende, investiga, recorda e organiza no espaço digital.

Isto não substitui as euskal etxeak tradicionais.

Complementa-as e amplia o seu alcance.

E obriga-nos a reconhecer que a diáspora basca do século XXI será necessariamente mais diversa do que a do século XX.

O PLURALISMO IMPLICA O DIREITO À DIVERGÊNCIA

Voltemos ao ponto de partida desta reflexão.

Anasagasti tem todo o direito de defender a administração anterior.

Nós temos exatamente o mesmo direito de relatar a nossa própria experiência.

Ele pode considerar que Aitor Esteban deveria ter dedicado mais tempo a Mikel Ezkerro.

Nós podemos considerar que os dias imediatamente posteriores à morte de Mikel não eram o momento adequado para utilizar uma das suas últimas comunicações como ponto de partida para uma controvérsia política.

Alguns podem considerar que a importância histórica de uma determinada comunidade justifica um tratamento especial.

Nós consideramos que a própria história da diáspora conduz, pelo contrário, à igualdade e não à hierarquia.

Isso é pluralismo.

O pluralismo não consiste em aceitar a divergência apenas quando ela é dirigida a outra pessoa.

É por isso que o desaparecimento do nosso comentário é significativo.

Não porque um comentário no Facebook seja, por si só, historicamente relevante, mas porque reflete uma determinada conceção sobre quem tem o direito de falar, responder ou discordar dentro de uma comunidade.

Quem construiu uma parte importante da sua vida pública em torno do exercício do direito à crítica deve ter especial cuidado em respeitar o direito dos outros a responder.

A DIÁSPORA NÃO TEM DONOS

Não somos alunos à espera que outra pessoa decida se nos exprimimos corretamente.

Fazemos parte da mesma comunidade.

A diáspora não tem donos.

Nem políticos.

Nem federações.

Nem centros históricos.

Nem novas redes.

Ninguém.

Queremos Centros Bascos fortes.

Queremos federações fortes.

Queremos instituições bascas capazes de manter relações próximas e significativas com as comunidades bascas no exterior.

Queremos preservar a extraordinária memória construída pelas gerações anteriores.

Mas queremos também transparência, igualdade, renovação, pluralismo e o direito à divergência.

Sem represálias.

Sem silenciamentos.

Sem privilégios herdados.

Sem centros de primeira e de segunda categoria.

Por isso, continuaremos a partilhar aquilo que consideramos valioso no trabalho de Anasagasti e continuaremos igualmente a discordar quando considerarmos que existem razões para o fazer.

Porque é precisamente assim que entendemos a liberdade.

Divulgar não significa obedecer.

Criticar não significa faltar ao respeito.

Fiscalizar a utilização dos fundos públicos não significa atacar a diáspora.

E recordar o extraordinário apoio prestado no passado por argentinos, venezuelanos, mexicanos, uruguaios, filipinos e tantos outros não significa distribuir medalhas históricas para justificar privilégios atuais.

Significa compreender algo muito mais profundo:

Euzkadi atravessou alguns dos seus anos mais difíceis porque a sua diáspora era plural, solidária e global.

Este legado merece ser preservado, não transformado numa competição para decidir quem merece mais.

A diáspora basca tem memória.

Tem diversidade.

Tem obrigações.

E tem futuro.

Os mesmos direitos.
As mesmas obrigações.
O mesmo respeito por todos.

Limako Arantzazu Euzko Etxea – Lima Basque Center

FONTES E REFERÊNCIAS

Boletim Oficial do País Basco (Boletín Oficial del País Vasco, BOPV). Resoluções históricas relativas às subvenções concedidas aos Centros Bascos–Euskal Etxeak, incluindo referências à designação «Euskal Etxea (Lima)».

Governo Basco – Ação Externa e Euskadi Global. Programa de subvenções de 2026 destinado aos Centros Bascos–Euskal Etxeak, Federações e Confederações. Dotação global: 1,03 milhões de euros.

Governo Basco – Coleção Urazandi. Estudos e investigações sobre a emigração basca, o exílio e as comunidades bascas nas Américas, nas Filipinas e noutras áreas da diáspora.

Governo Basco / Euskariana. Fundos documentais e bibliográficos relativos ao exílio basco na Venezuela e à atividade da Radio Euzkadi a partir de território venezuelano.

Arquivo da Diáspora Basca – Governo Basco. Fundos históricos relativos ao exílio, às comunidades bascas no exterior e à Editorial Ekin.

Limako Arantzazu Euzko Etxea – Lima Basque Center. Correspondência e documentação institucionais relativas à representação peruana, aos procedimentos de fiscalização administrativa e às relações com a Direção para a Comunidade Basca no Exterior.

Estatísticas internas de administração no Facebook. «Soy Descendiente de Vascos»: 50 000 membros, agosto de 2026.

MEMORIA, UGUAGLIANZA E TRASPARENZA NELLA DIASPORA BASCAUna riflessione sul pluralismo, la rappresentanza, la responsabil...
08/21/2026

MEMORIA, UGUAGLIANZA E TRASPARENZA NELLA DIASPORA BASCA
Una riflessione sul pluralismo, la rappresentanza, la responsabilità pubblica e il futuro delle comunità basche nel mondo

La recente scomparsa di Mikel Ezkerro ha indotto molti di noi a ricordare non soltanto lo storico e l’autorevole figura della cultura basca, ma soprattutto l’uomo che, per decenni, ha condiviso con straordinaria generosità il proprio sapere e i propri ricordi.

Quanti di noi lo hanno conosciuto, hanno imparato da lui o hanno contribuito, nel corso degli anni, a diffondere il suo lavoro hanno ritenuto che i giorni immediatamente successivi alla sua morte dovessero appartenere, prima di ogni altra cosa, alla sua memoria.

Per questo ci ha sorpreso vedere Iñaki Anasagasti pubblicare, proprio in quel momento, una delle ultime comunicazioni che aveva ricevuto da Mikel, relativa alla recente visita di Aitor Esteban in Argentina, accompagnandola con proprie valutazioni politiche.

Mikel aveva, naturalmente, pieno diritto di esprimere le proprie opinioni su Aitor Esteban, sul PNV o su qualsiasi altra personalità politica basca.

Non è mai stato questo l’oggetto della nostra obiezione.

Il nostro dissenso riguardava un’altra questione: abbiamo ritenuto poco delicato farlo proprio in quel momento, trasformando una delle ultime comunicazioni di Mikel in materia di controversia politica quando egli non era più in grado di proseguire la discussione, spiegare la propria posizione o precisare le proprie parole.

Abbiamo espresso pubblicamente questa opinione.

Senza insulti, senza mettere in discussione il percorso politico di Anasagasti e senza chiedere la rimozione del suo articolo.

Il nostro commento è scomparso.

Da quel momento, il dibattito ha cessato di riguardare esclusivamente Mikel.

DIFFONDERE NON SIGNIFICA OBBEDIRE

La nostra rete condivide regolarmente articoli, ricordi e pubblicazioni di Iñaki Anasagasti.

Lo facciamo perché riteniamo che il suo archivio personale, la sua esperienza politica e molte delle vicende da lui preservate facciano parte della memoria basca contemporanea.

Ma condividere una pubblicazione non significa approvarla.

Tanto meno significa rinunciare al diritto di dissentire.

Diffondere non significa obbedire.

È difficile comprendere come una persona che per decenni ha criticato pubblicamente governi, dirigenti politici, mezzi di comunicazione, partiti e singoli individui possa avere difficoltà ad accettare una critica rispettosa quando essa riguarda le sue stesse posizioni.

La libertà di opinione funziona necessariamente in entrambe le direzioni.

Chi rivendica la libertà di criticare deve anche accettare la libertà degli altri di criticarlo.

GORKA ÁLVAREZ: UNA DIVERSA MEMORIA ISTITUZIONALE

Nel febbraio 2025, dopo la cessazione dall’incarico di Gorka Álvarez Aranburu come direttore per la Comunità Basca all’Estero, Iñaki Anasagasti espresse una valutazione fortemente positiva della sua gestione.

Ha pieno diritto di farlo.

La nostra esperienza istituzionale, tuttavia, è stata diversa.

E quell’amministrazione l’abbiamo vissuta da un luogo sensibilmente più lontano da Bilbao.

L’abbiamo vissuta dal Perù.

Nel corso dei preparativi per l’VIII Congresso Mondiale delle Collettività Basche, tre centri baschi peruviani trasmisero alla Direzione una proposta relativa alla rappresentanza del Paese. Tale proposta fu trattata come se riflettesse un consenso tra i centri baschi del Perù.

Non era così.

Limako Arantzazu Euzko Etxea non aveva né partecipato a quel presunto accordo né era stata inclusa nelle comunicazioni attraverso le quali esso era stato trasmesso.

Gorka Álvarez Aranburu riconobbe successivamente di aver ritenuto che esistesse un consenso e di non essersi accorto che la nostra organizzazione non aveva preso parte a quello scambio.

Ciononostante, gli altri centri parteciparono al Congresso in qualità di rappresentanti a pieno titolo, mentre alla nostra istituzione fu offerta soltanto la possibilità di partecipare come osservatore, senza diritto di voto e a proprie spese.

Vi è un dettaglio particolarmente importante.

Fin dall’inizio avevamo chiaramente precisato che non avevamo bisogno che il Governo Basco sostenesse le nostre spese di viaggio o di alloggio. Eravamo disposti a finanziare integralmente la nostra partecipazione.

Non chiedevamo denaro.

Chiedevamo uguaglianza.

Questa esperienza fa parte della nostra memoria istituzionale e spiega perché la nostra valutazione di quel periodo differisca da quella di Anasagasti.

IL FINANZIAMENTO DI UN VIAGGIO CONFERISCE MAGGIORI DIRITTI?

Una questione connessa emerse tra i commenti pubblicati sotto l’articolo di Anasagasti, quando un partecipante argentino chiese che fossero coperti i propri costi di viaggio e, nello stesso tempo, sostenne che la comunità basco-argentina meritasse un trattamento particolarmente favorevole in ragione della propria storia, delle proprie dimensioni e del proprio peso all’interno della diaspora.

Non vi è nulla di contestabile nel richiedere un sostegno per poter partecipare a un’attività.

Ciò che mettiamo in discussione è l’idea che l’appartenenza a una comunità della diaspora situata in un determinato Paese debba conferire diritti istituzionali superiori rispetto all’appartenenza a un’altra comunità.

L’Argentina occupa indiscutibilmente un posto fondamentale nella storia della diaspora basca.

Nessuna ricostruzione seria di quella storia potrebbe negare il ruolo straordinario svolto dalle sue euskal etxeak, dai suoi dirigenti, dalle sue pubblicazioni e dalle generazioni che hanno preservato l’identità basca per molti decenni.

Ma l’Argentina non era sola.

La storia basca nelle Americhe e oltre si è costruita anche in Uruguay, Venezuela, Colombia, Messico, Stati Uniti, Cile, Perù, Brasile, Paraguay, Filippine e in molte altre parti del mondo.

Ogni comunità ha seguito un percorso diverso.

Alcune hanno accolto gli esuli.

Altre hanno sostenuto pubblicazioni, organizzato reti politiche, finanziato attività, messo a disposizione alloggi, contatti e risorse oppure preservato la cultura basca di generazione in generazione.

Alcune hanno svolto un ruolo particolarmente importante nei periodi più difficili della storia basca.

Il Messico divenne uno dei principali centri dell’esilio basco nelle Americhe.

Anche il Venezuela divenne un Paese di eccezionale importanza come luogo di rifugio, di organizzazione e di ricostruzione per la comunità basca in esilio, un contributo storico che lo stesso Iñaki Anasagasti ha ricordato e difeso ripetutamente.

Proprio per questo è difficile sostenere che l’importanza storica di una determinata comunità debba tradursi oggi in diritti superiori.

Se adottassimo un simile criterio, ci troveremmo immediatamente a domandarci quale comunità abbia contribuito maggiormente, quale abbia accolto il maggior numero di esuli, quale abbia sostenuto più a lungo il Governo Basco, quale abbia fornito più risorse o quale abbia preservato con maggiore efficacia determinate istituzioni.

Entreremmo in un esercizio di contabilità storica che non potrebbe mai essere risolto definitivamente.

E potremmo scoprire che alcune comunità alle quali oggi viene riservata molta meno attenzione hanno dato moltissimo quando Euzkadi ne aveva maggiormente bisogno.

La memoria non deve diventare una competizione.

E tanto meno una fattura presentata dalle generazioni attuali al Governo Basco.

La gratitudine storica è essenziale.
Il privilegio ereditario non lo è.

L’Argentina merita riconoscimento.

Il Venezuela merita riconoscimento.

Il Messico merita riconoscimento.

L’Uruguay, il Cile, gli Stati Uniti, la Colombia, il Brasile, il Paraguay, il Perù, le Filippine e tante altre comunità meritano lo stesso riconoscimento.

Ma i nostri predecessori non compirono quei sacrifici affinché, decenni dopo, i loro discendenti potessero rivendicare uno status superiore all’interno della diaspora.

La memoria non è un conto bancario.

La storia non conferisce uno status preferenziale all’interno della diaspora.

LA DIASPORA NON DEVE DIVENTARE UNA GERARCHIA FONDATA SULL’ANZIANITÀ STORICA

Non chiediamo privilegi per il Perù.

Né riteniamo che debbano esistere privilegi per l’Argentina, il Venezuela, il Messico, le Filippine o qualsiasi altra comunità.

Un basco o una basca di Buenos Aires non può disporre di maggiori diritti istituzionali, per il solo fatto di vivere in Argentina, rispetto a un basco o a una basca di Lima, Montevideo, Caracas, Città del Messico, Bogotá, Santiago, San Paolo, Asunción, Manila o Boise.

Altrimenti rischieremmo di creare proprio ciò che dovrebbe essere evitato:

centri di prima categoria e centri di seconda categoria.

L’importanza storica merita di essere riconosciuta.

L’uguaglianza istituzionale deve tuttavia rimanere il principio guida.

DENARO PUBBLICO E RESPONSABILITÀ PUBBLICA

Arriviamo così a un altro tema che per troppo tempo ha suscitato disagio:

le sovvenzioni pubbliche.

In diverse risoluzioni ufficiali pubblicate nel Bollettino Ufficiale dei Paesi Baschi (Boletín Oficial del País Vasco, BOPV) comparivano sovvenzioni sotto la denominazione «Euskal Etxea (Lima)», in un Paese nel quale coesistevano organizzazioni con denominazioni giuridiche differenti e personalità giuridiche distinte.

La nostra istituzione chiarì espressamente di non aver mai ricevuto tali sovvenzioni e mise in guardia circa le conseguenze che una simile ambiguità avrebbe potuto comportare davanti alle autorità peruviane.

Quelle conseguenze finirono per concretizzarsi.

Le autorità peruviane effettuarono verifiche sulla nostra istituzione per accertare che determinati trasferimenti provenienti dall’estero non fossero stati ricevuti dalla nostra organizzazione, e richiesero spiegazioni relative a trasferimenti e introiti che non erano riconducibili a essa.

Abbiamo dovuto rendere conto di denaro che non avevamo mai ricevuto.

Forse proprio per questo comprendiamo particolarmente bene un principio che dovrebbe essere elementare:

quando si tratta di denaro pubblico, il controllo non è persecuzione.

Controllare significa stabilire chi riceve i fondi pubblici, con quale identità giuridica, chi rappresenta l’organizzazione, per quale finalità vengono concessi i fondi, come vengono utilizzati e in che modo tale utilizzo viene giustificato.

Non si tratta di richieste eccezionali.

Sono requisiti ordinari di una pubblica amministrazione responsabile.

I CONTROLLI POSSONO ESSERE SCOMODI. QUESTO NON LI RENDE INGIUSTI

Il dibattito sulla futura legge relativa alla diaspora basca ha evidenziato differenti concezioni del rapporto tra diritti istituzionali, autonomia delle organizzazioni e obblighi dei Centri Baschi e delle Federazioni.

Difendiamo l’autonomia delle euskal etxeak.

Ma autonomia non significa esenzione dall’obbligo di rendere conto quando sono coinvolte risorse pubbliche.

Non è l’identità basca a essere sottoposta a controllo.
È il denaro pubblico.

Questa distinzione è fondamentale.

Le associazioni hanno il diritto di organizzarsi liberamente.

Ma quando ricevono denaro dei contribuenti, l’Amministrazione non ha soltanto il diritto di porre domande.

Ha il dovere di farlo.

Autonomia istituzionale e responsabilità nell’utilizzo delle risorse pubbliche non sono principi contraddittori.

Devono rafforzarsi reciprocamente.

1,03 MILIONI DI EURO: PIÙ RISORSE, PIÙ RESPONSABILITÀ

Il programma di sovvenzioni 2026 destinato ai Centri Baschi-Euskal Etxeak, alle Federazioni e alle Confederazioni dispone di una dotazione complessiva di 1,03 milioni di euro, destinata alle spese correnti e alle attività, nonché alle attrezzature e alle infrastrutture, negli esercizi 2026 e 2027.

Si tratta di un impegno pubblico considerevole a favore della diaspora.

Proprio per questo è ragionevole che la distribuzione di tali fondi sia accompagnata da regole, documentazione, tracciabilità e adeguata rendicontazione.

La nostra posizione è semplice:

quanto maggiore è l’ammontare di denaro pubblico destinato alla diaspora, tanto maggiore deve essere l’esigenza di trasparenza.

Non minore.

E gli stessi criteri devono applicarsi a tutti: all’Argentina, al Venezuela, al Messico, al Perù o a qualsiasi altro Paese; a una Euskal Etxea centenaria come a un’organizzazione di recente costituzione; a una grande organizzazione come a una piccola; alle organizzazioni vicine alle istituzioni come a quelle che lo sono meno.

I diritti istituzionali possono essere forti.

Ma una legislazione moderna non dovrebbe riconoscere diritti forti accompagnati da controlli deboli.

QUESTA AMMINISTRAZIONE NON È QUELLA PRECEDENTE

Desideriamo sottolineare con particolare chiarezza un punto.

Questa riflessione non deve essere interpretata come una critica all’attuale Direzione per la Comunità Basca all’Estero né all’attuale Segreteria Generale per l’Azione Esterna e Euskadi Global.

Al contrario.

Proprio perché abbiamo sperimentato personalmente le conseguenze di precedenti problemi amministrativi, consideriamo sani e necessari requisiti più rigorosi in materia di documentazione, identificazione giuridica, tracciabilità e rendicontazione.

Un controllo più rigoroso può provocare disagio in alcuni ambienti.

Se ne può e se ne deve discutere.

Qualora un determinato requisito risulti sproporzionato, è possibile proporne la modifica.

Ma un principio dovrebbe restare fuori discussione:

l’Amministrazione ha il dovere di sapere dove va il denaro pubblico e come viene utilizzato.

Richiedere a una Euskal Etxea di dimostrare la propria identità giuridica, la propria rappresentanza, il progetto per il quale richiede un sostegno e il modo in cui sono stati utilizzati i fondi pubblici non costituisce persecuzione.

Serve anche a tutelare le organizzazioni che operano correttamente.

UNA DIASPORA IN TRASFORMAZIONE

La diaspora del XXI secolo ha bisogno di esperienza e di memoria.

Ha bisogno di coloro che hanno dedicato decenni a preservare una storia straordinaria.

Ma ha anche bisogno di rinnovamento, di giovani generazioni, di nuove comunità, di reti digitali, di nuove forme di organizzazione e di persone disposte a mettere in discussione determinate pratiche semplicemente perché «si è sempre fatto così».

Queste nuove comunità esistono già.

Il nostro gruppo «Soy Descendiente de Vascos» («Sono discendente di baschi») ha ormai raggiunto i 50.000 membri.

Non menzioniamo questa cifra per avviare una nuova competizione.

La menzioniamo perché quei 50.000 membri rappresentano una realtà che non può più essere ignorata: discendenti che ricostruiscono la propria genealogia, famiglie che recuperano legami perduti con le proprie origini, persone che scoprono la propria storia e nuove generazioni per le quali una rete digitale può rappresentare il primo punto di accesso al mondo basco.

Non si tratta, inoltre, di una comunità isolata.

«Soy Descendiente de Vascos» è uno degli oltre 90 gruppi che compongono la nostra rete digitale globale, insieme a pagine e ad altri canali digitali che collegano comunità basche e discendenti in diverse parti del mondo.

La sua importanza non risiede semplicemente nel numero dei membri.

Risiede nella capacità di collegare le comunità, condividere la memoria e consentire alla storia basca di circolare oltre i confini geografici.

La diaspora non si organizza più soltanto attorno a edifici, associazioni centenarie o strutture territoriali.

Si incontra, dialoga, impara, svolge ricerche, ricorda e si organizza anche nello spazio digitale.

Questo non sostituisce le euskal etxeak tradizionali.

Le integra e ne amplia la portata.

E ci impone di riconoscere che la diaspora basca del XXI secolo sarà necessariamente più diversificata di quella del XX secolo.

IL PLURALISMO IMPLICA IL DIRITTO AL DISSENSO

Torniamo al punto di partenza di questa riflessione.

Anasagasti ha pieno diritto di difendere l’amministrazione precedente.

Noi abbiamo esattamente lo stesso diritto di raccontare la nostra esperienza.

Egli può ritenere che Aitor Esteban avrebbe dovuto dedicare più tempo a Mikel Ezkerro.

Noi possiamo ritenere che i giorni immediatamente successivi alla morte di Mikel non fossero il momento opportuno per utilizzare una delle sue ultime comunicazioni come punto di partenza di una controversia politica.

Alcuni possono ritenere che l’importanza storica di una determinata comunità giustifichi un trattamento speciale.

Noi riteniamo che la storia stessa della diaspora conduca, al contrario, verso l’uguaglianza anziché verso la gerarchia.

Questo è pluralismo.

Il pluralismo non consiste nell’accettare il dissenso soltanto quando è rivolto contro qualcun altro.

Per questo la scomparsa del nostro commento è significativa.

Non perché un commento su Facebook sia, di per sé, storicamente rilevante, ma perché riflette una determinata concezione di chi abbia il diritto di parlare, rispondere o dissentire all’interno di una comunità.

Chi ha costruito una parte importante della propria vita pubblica sull’esercizio del diritto di critica dovrebbe prestare particolare attenzione al rispetto del diritto degli altri a rispondere.

LA DIASPORA NON APPARTIENE A NESSUNO

Non siamo allievi in attesa che qualcun altro decida se ci siamo espressi correttamente.

Facciamo parte della stessa comunità.

La diaspora non appartiene a nessuno.

Non ai politici.

Non alle federazioni.

Non ai centri storici.

Non alle nuove reti.

A nessuno.

Vogliamo Centri Baschi forti.

Vogliamo federazioni forti.

Vogliamo istituzioni basche capaci di mantenere rapporti stretti e significativi con le comunità basche all’estero.

Vogliamo preservare la straordinaria memoria costruita dalle generazioni precedenti.

Ma vogliamo anche trasparenza, uguaglianza, rinnovamento, pluralismo e diritto al dissenso.

Senza ritorsioni.

Senza essere messi a tacere.

Senza privilegi ereditari.

Senza centri di prima e di seconda categoria.

Per questo continueremo a condividere ciò che riteniamo prezioso nel lavoro di Anasagasti e continueremo anche a esprimere il nostro dissenso quando riterremo che vi siano ragioni per farlo.

Perché è precisamente così che intendiamo la libertà.

Diffondere non significa obbedire.

Criticare non significa mancare di rispetto.

Controllare l’utilizzo dei fondi pubblici non significa attaccare la diaspora.

E ricordare lo straordinario sostegno offerto in passato da argentini, venezuelani, messicani, uruguaiani, filippini e da tanti altri non significa distribuire medaglie storiche per giustificare privilegi contemporanei.

Significa comprendere qualcosa di molto più profondo:

Euzkadi ha attraversato alcuni dei suoi anni più difficili perché la sua diaspora era plurale, solidale e globale.

Questa eredità merita di essere preservata, non trasformata in una competizione per stabilire chi meriti di più.

La diaspora basca ha una memoria.

Ha la sua diversità.

Ha obblighi.

E ha un futuro.

Gli stessi diritti.
Gli stessi obblighi.
Lo stesso rispetto per tutti.

Limako Arantzazu Euzko Etxea – Lima Basque Center

FONTI E RIFERIMENTI

Bollettino Ufficiale dei Paesi Baschi (Boletín Oficial del País Vasco, BOPV). Risoluzioni storiche relative alle sovvenzioni concesse ai Centri Baschi-Euskal Etxeak, comprese le menzioni della denominazione «Euskal Etxea (Lima)».

Governo Basco – Azione Esterna ed Euskadi Global. Programma 2026 di sovvenzioni destinato ai Centri Baschi-Euskal Etxeak, alle Federazioni e alle Confederazioni. Dotazione complessiva: 1,03 milioni di euro.

Governo Basco – Collezione Urazandi. Studi e ricerche sull’emigrazione basca, sull’esilio e sulle comunità basche nelle Americhe, nelle Filippine e in altre aree della diaspora.

Governo Basco / Euskariana. Fondi documentari e bibliografici relativi all’esilio basco in Venezuela e all’attività di Radio Euzkadi dal territorio venezuelano.

Archivio della Diaspora Basca – Governo Basco. Fondi storici relativi all’esilio, alle comunità basche all’estero e a Editorial Ekin.

Limako Arantzazu Euzko Etxea – Lima Basque Center. Corrispondenza e documentazione istituzionale relative alla rappresentanza peruviana, alle procedure di controllo amministrativo e ai rapporti con la Direzione per la Comunità Basca all’Estero.

Statistiche interne di amministrazione di Facebook. «Soy Descendiente de Vascos»: 50.000 membri, agosto 2026.

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