05/29/2026
Cada vez que se señala la violencia contra las mujeres, aparecen voces más preocupadas por aclarar que "no todos los hombres" que por exigir justicia para las víctimas.
La conversación nunca debería centrarse en proteger reputaciones, sino en prevenir, reconocer y erradicar la violencia.
Cuando la prioridad es defender la imagen de quienes no ejercen violencia, en lugar de enfrentar a quienes sí la ejercen, el problema deja de ser la violencia y se convierte en la incomodidad de hablar de ella.