03/06/2026
With a warm smile and a patient heart, Erika Garcia-Ramirez has spent the past three years building meaningful connections as an Instructional Assistant at our school. She truly loves forming relationships with students and finding ways to connect with each child individually. Whether she’s offering encouragement, helping with classwork, or checking in during “rest and return”, which is her favorite part of the day, Erika is intentional about making students feel seen and supported. She especially appreciates when students greet her back in the hallway, knowing those small moments help create the welcoming, respectful community she values so much.
Erika loves that Todos Unidos is a bilingual school and takes pride in being part of a community where multiple languages and cultures are celebrated. If she could have any superpower, it would be the ability to speak every language so she could communicate and connect with even more people. She’s learned that kids can be incredibly funny and creative, and she encourages them to keep up the good work and continue being their best selves.
At home, Erika jokes that she’s the only girl in a very busy house — with sons, her husband, and even her dog! When she’s not at school, you’ll likely find her cheering from the sidelines at one of her boys’ sporting events or cooking something delicious, like her favorite dish, mole. She hopes students always remember her smile, and we are so grateful for the friendly, steady presence she brings to our school each day.
Con una sonrisa cálida y un corazón paciente, Erika García-Ramírez ha dedicado los últimos tres años a construir vínculos significativos como Asistente de Instrucción en nuestra escuela. Le encanta forjar relaciones con los estudiantes y encontrar maneras de conectar con cada uno individualmente. Ya sea animando, ayudando con las tareas o atendiendo durante la hora de "descanso y regreso", que es su momento favorito del día, Erika se esfuerza por hacer que los estudiantes se sientan apreciados y apoyados. Aprecia especialmente cuando los estudiantes la saludan al regresar al pasillo, sabiendo que esos pequeños momentos ayudan a crear la comunidad acogedora y respetuosa que tanto valora.
A Erika le encanta que Todos Unidos sea una escuela bilingüe y se enorgullece de formar parte de una comunidad donde se celebran múltiples idiomas y culturas. Si pudiera tener un superpoder, sería la capacidad de hablar todos los idiomas para poder comunicarse y conectar con aún más personas. Ha aprendido que los niños pueden ser increíblemente divertidos y creativos, y los anima a seguir esforzándose y a seguir siendo su mejor versión.
En casa, Erika bromea diciendo que es la única niña en una casa muy ajetreada: ¡con sus hijos, su esposo y su perro! Cuando no está en la escuela, es probable que la encuentres animando en los eventos deportivos de sus hijos o cocinando algo delicioso, como su plato favorito, el mole. Espera que los estudiantes siempre recuerden su sonrisa, y estamos muy agradecidos por la presencia amable y constante que trae a nuestra escuela cada día.