08/25/2026
La historia de Hulda se encuentra en 2 Reyes 22:14-20 y 2 Crónicas 34:22-28. Vivió durante el reinado del rey Josías, en una época en la que Israel se había alejado de Dios, la idolatría dominaba la nación y el pueblo había olvidado la Ley del Señor.
Mientras reparaban el templo, el sacerdote Hilcías encontró el Libro de la Ley. Al escuchar su lectura, Josías comprendió cuánto se había apartado el pueblo de Dios y buscó dirección divina. De manera significativa, los líderes principales del reino fueron enviados a consultar a Hulda, una mujer profetisa.
¿Qué hizo de Hulda una mujer determinada?
Hulda estaba preparada cuando llegó su momento. La Biblia no explica cómo llegó a ser profetisa; simplemente la presenta ejerciendo fielmente su llamado. Una mujer determinada no espera reconocimiento para prepararse, sino que permanece lista porque sabe que Dios puede llamarla en cualquier momento. Su tiempo de preparación nunca es tiempo perdido.
Su autoridad provenía de Dios, no de un cargo. En una cultura donde la mayoría de los puestos públicos eran ocupados por hombres, reyes, sacerdotes y funcionarios acudieron a ella porque reconocían que Dios hablaba a través de su vida. Hulda no buscó influencia; su influencia fue el resultado de su comunión con Dios.
Además, no suavizó el mensaje. Comunicó con fidelidad el juicio que vendría sobre Judá, pero también transmitió esperanza: debido a la humildad de Josías, Dios retrasaría el juicio. La determinación implica permanecer fiel a la verdad, aun cuando sea difícil comunicarla.
Su palabra impulsó a Josías a renovar el pacto con el Señor e iniciar una profunda reforma espiritual. Así, una mujer obediente se convirtió en punto de partida para la transformación de una nación.
La mujer determinada, según el ejemplo de Hulda, busca a Dios antes que la aprobación de las personas, se prepara para Su llamado, habla la verdad con amor y valentía, discierne espiritualmente e influye desde la obediencia, no desde una posición.
“Entonces el sacerdote Hilcías, Ahicam, Acbor, Safán y Asaías fueron a la profetisa Hulda…”
2 Reyes 22:14 (RVR1960)