07/16/2026
AL PUEBLO DE VENEZUELA Y SUS LÍDERES
En este momento crucial de nuestra historia, Venezuela necesita un liderazgo que trascienda los intereses personales y políticos. Necesitamos hombres y mujeres que guíen nuestra nación con valores cristianos auténticos, con un corazón centrado completamente en Cristo.
Un líder verdaderamente cristocéntrico no busca poder para sí mismo, sino servir con humildad. No divide, sino que une. No miente, sino que camina en la verdad. No oprime, sino que libera. No roba, sino que da. No odia, sino que ama incluso a sus adversarios.
Es tiempo de dejar atrás la idolatría y la adoración a otros dioses. Debemos abandonar la veneración a figuras humanas, ideologías políticas que se han convertido en ídolos, y cualquier práctica que desvíe nuestra mirada del único Dios verdadero. No podemos construir una nación sólida sobre fundamentos falsos. Solo Cristo puede ser el centro, solo en Él encontramos la verdadera libertad y transformación.
"No tendrás dioses ajenos delante de mí" - Éxodo 20:3
Venezuela merece líderes que reflejen el carácter de Cristo: justicia con misericordia, firmeza con compasión, sabiduría con humildad. Líderes que vean en cada venezolano la imagen de Dios, sin importar su posición política, social o económica. Líderes que reconozcan que toda autoridad viene de Dios y que rendirán cuentas ante Él.
El llamado es claro: necesitamos un liderazgo que ponga a Dios primero, que busque el bien común sobre el beneficio personal, que gobierne con integridad y transparencia, y que restaure la esperanza en nuestra tierra. Un liderazgo que no se incline ante ídolos de poder, dinero o fama, sino que se arrodille únicamente ante el Dios Altísimo.
Que el próximo capítulo de Venezuela sea escrito por manos guiadas por principios cristianos genuinos, donde la fe se traduzca en acciones concretas de amor, justicia y reconciliación. Donde Cristo sea exaltado y ningún otro nombre sea puesto por encima del Suyo.
"Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová" - Salmos 33:12
Por una Venezuela renovada en Cristo, libre de idolatría, cimentada en la Palabra de Dios.