06/08/2026
JESUS, YO TODO POSEO . Libro de Cielo. Luisa Piccarreta
14 DE 25
“Hija mía, tú debes saber que Adán antes de pecar hacía sus actos en el Fiat Divino, esto significaba que la Trinidad le había dado la posesión de este
reino, porque para poder poseer un reino se
necesita quien lo forme, quien lo done y quien lo reciba. La Divinidad lo formó y lo donó, el hombre lo recibió, así que Adán en su primera época de la Creación poseía este reino del Fiat Supremo, y
como él era la cabeza de todo la generación
humana, todas las criaturas recibían el derecho de esta posesión; y si bien Adán con sustraerse de nuestra Voluntad perdió la posesión de este reino,
porque con hacer su voluntad se puso como en estado de guerra con el eterno Fiat, y, pobrecito, no teniendo fuerza suficiente para combatir, ni ejército
bien provisto para poder pelear con un Querer tan santo, que tenía fuerza invencible y un ejército
formidable, quedó vencido y perdió el reino dado por Nosotros; mucho más que la fuerza que poseía antes era la nuestra, y le habíamos dado también
nuestro ejército a su disposición; en cuanto pecó la fuerza se volvió a nuestra fuente y el ejército se retiró de él poniéndose a nuestra disposición. Todo esto no quitó los derechos a sus descendientes de
poder readquirir el reino de mi Voluntad. Sucedió como a un rey que por una guerra pierde su reino, ¿no habrá la probabilidad que uno de sus hijos, con
otra guerra pueda readquirir el reino de su padre, que ya era suyo? Mucho más que vine Yo a la tierra, el divino vencedor, para rehacer las pérdidas del hombre, y encontrando a quien quisiese recibir este reino le restituía la fuerza,
poniendo de nuevo mi ejército a su disposición para mantener el orden, el decoro y la gloria del
reino. ¿Y cuál es este ejército? Es toda la Creación, en la cual en cada cosa creada está bilocada la Vida de mi Voluntad más que ejército maravilloso
y formidable para mantener la vida de este reino. El hombre podría perder la esperanza de poseer de nuevo este reino sólo si viera desaparecer todo el
ejército invencible de la Creación, entonces se podría decir: ‘Dios ha retirado su Voluntad de la faz de la tierra, que la vivificaba, la embellecía, la
enriquecía, ya no hay más esperanza de que el reino pueda estar en nuestra posesión.’ Pero hasta en tanto que la Creación exista, sólo es cuestión de
tiempo para encontrar a aquellos que lo quieran recibir, y además, si no se fuera a realizar la posesión del reino del Fiat Divino, no era necesario que Yo te manifestara tantos conocimientos referentes a él, ni te habría manifestado su Querer que quiere reinar, ni su dolor porque no reina; cuando una cosa no se puede efectuar es inútil hablar de ella, por lo tanto
no habría tenido ningún interés de decir tantas cosas respecto a mi Voluntad Divina. Así que el sólo hablar de Ella es señal de que quiero que regrese su posesión.”
Marzo 10, 1927. Vol. 21