07/03/2026
« […] las plataformas han hecho dos cosas simultáneas con la carne. La primera: convertirla en la moneda de atención más eficiente, de modo que cualquier trabajador visual —artista, artesano, docente— recibe del reparto algorítmico la misma instrucción tácita que recibía la modelo: sal tú, y cuanta más piel, mejor. La segunda, y aquí está la ironía histórica: censurarla con un puritanismo automatizado que no distingue registros. El episodio más elocuente es verificable: en 2021, tras sucesivos bloqueos de desnudos artísticos en redes sociales —incluidas obras de las colecciones vienesas—, la oficina de turismo de Viena abrió una cuenta en OnlyFans para mostrar las obras que las plataformas generalistas vetaban. Los desnudos de Schiele, escándalo penal en 1912, volvían a ser inmostables un siglo después, ahora por decisión de un clasificador de imágenes. La indecidibilidad se ha automatizado por sus dos extremos: el algoritmo exige carne y la castiga, simultáneamente, sin que ningún sujeto responda por ninguna de las dos órdenes.»
https://egodekaska.com/la-carne-como-problema-el-propio-cuerpo-exhibido-de-manet-al-algoritmo/