12/11/2025
Reflexión diciembre 11 de 2025
Este año se está terminando y estamos preparándonos a CELEBRAR “Las Navidades” recibir a Jesús el hijo de Dios, que se encarnó, por medio de Maria, en nuestra naturaleza humana y se hizo hombre para redimirnos.
Estamos en tiempos difíciles, porque nos dedicamos a criticar más que a construir. La mentira y las exageraciones se han convertido en la norma. Los demagogos, charlatanes que dicen lo que la gente quiere oír, aunque saben que es mentira, son los mas populares.
Los periodistas de opinión, que razonan los hechos, están siendo opacados por los influenciadores, con total desprecio a la realidad y la verdad.
La solución es empezar por lo básico, y lo básico lo define muy bien el apóstol Santiago; 2.17-20 donde nos aclara que lo importante no es lo que decimos, sino lo que hacemos.
¿Las actuaciones que tomamos en el vivir son coherentes con lo que decimos que creemos o con los valores que defendemos? Porque siempre seremos recordados por lo que hemos hecho no por lo que decimos.
En estos momentos debemos practicar la Misericordia. La misericordia es una palabra con una fuerza tremenda, que muchas veces no le damos atención, por desconocimiento o por egoísmo. El egoísmo excluye a la misericordia.
Esta palabra tiene dos componentes “Se observa su origen etimológico en el latín misericordia, siendo miser el verbo empleado para expresar piedad; ese perdón con los demás que se vincula con un sentimiento de autocomprensión más profundo. Esta profundidad, llegará al fondo de la persona , a su cord o cordis, entendiéndose por corazón. De este modo, los vocablos latinos que la forman implican potentes sentimientos que evolucionan en el transcurso de la vida .”
Esta palabra o concepto tiene gran importancia por eso aparece en la Biblia 261 veces, y nos dice que Dios es rico en Misericordia, y también nos dice que la misericordia que recibimos es igual a la que damos. Por eso en el Padrenuestro decimos “perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”
Hay catorce obras de misericordia: siete corporales y siete espirituales.
Obras de misericordia corporales:
1) Visitar a los enfermos
2) Dar de comer al hambriento
3) Dar de beber al sediento
4) Dar posada al peregrino
5) Vestir al desnudo
6) Visitar a los presos
7) Enterrar a los difuntos
Como ven estas obras de misericordia vienen de Jesús, como nos revela Mateo en cap. 25 , y son la norma fácil para guiarnos en la lucha constate de anuncia el Reino de Dios y su Justica. Son actividades que podemos hacer todos en nuestro ambiente y apoyar a otros en esos trabajos.
Obras de misericordia espirituales:
1) Enseñar al que no sabe
2) Dar buen consejo al que lo necesita
3) Corregir al que se equivoca
4) Perdonar al que nos ofende
5) Consolar al triste
6) Sufrir con paciencia los defectos del prójimo
7) Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.
La lista de las obras de misericordia espirituales la ha tomado la Iglesia de otros textos que están a lo largo de la Biblia y de actitudes y enseñanzas del mismo Cristo: el perdón, la corrección fraterna, el consuelo, soportar el sufrimiento.
Para practicas las obras de misericordia hay que ser valiente, no sumiso, hay que estar convencido, primero uno mismo de la dignidad plena que tiene por se una persona humana, y respetar esa dignidad en todas las personas humanas.
Quiero recordade que hay otra frase que se repite en la biblia mas veces que la Palabrea Misericordia, y es “no tengan miedo: 365 veces, Dios se lo dice a patriarcas, profetas,Dios nos lo dice a todos, todos los días NO TENGAS MIEDO y practica la verdadera MISERICORDIA .