En el 2016 se agudizó la emergencia humanitaria compleja en Venezuela, afectando especialmente a los niños de menores recursos y aumentando significativamente la desnutrición infantil. Esta crítica situación está causando que los niños más vulnerables no estén recibiendo los alimentos necesarios para crecer de manera adecuada, afectando su desarrollo psicosocial y poniendo en riesgo su vida. Alime
nta la Solidaridad ha implementado un modelo de intervención social que, a través de un proceso de organización y transformación comunitaria, ha establecido espacios de convivencia, donde se proporciona un almuerzo de lunes a viernes para niños, niñas y adolescentes en riesgo de inseguridad alimentaria, así como a madres lactantes y mujeres embarazadas, como consecuencia de la emergencia humanitaria compleja. La organización funciona gracias a la participación de las madres y padres voluntarios, quiénes son los verdaderos protagonistas. Ellos ceden espacios de sus casas donde se establecen los comedores, cocinan, ordenan a los niños, limpian y llevan acabo la operatividad diaria de los comedores. Este modelo de corresponsabilidad involucra el concepto de la responsabilidad y el empoderamiento en todas sus etapas, fortaleciendo el tejido social y el capital organizativo de las comunidades.