06/20/2026
Pronunciamiento: La normalización de la violencia es la antesala de la trata
"Desde Huitzitzilin A.C., expresamos nuestra más profunda y absoluta indignación ante la decisión del Rafael Olvera Torres, alcalde del municipio de El Naranjo en San Luis Poto Potosí de utilizar recursos públicos para promover la cosificación de las mujeres en eventos oficiales.
No podemos ser omisos ante la gravedad de este hecho. La reducción de la mujer a un objeto de consumo en eventos institucionales no es un error menor; es la normalización del consumo de cuerpos. Cuando una autoridad utiliza el erotismo y la exhibición de mujeres como parte de un festejo público, está validando la lógica que sostiene a la industria de la prostitución y, en última instancia, a las redes de trata de personas con fines de explotación sexual.
Es inaceptable que se envíe el mensaje de que el cuerpo de la mujer es un bien de consumo o un accesorio de entretenimiento para el hombre. Este discurso misógino es precisamente el suelo fértil donde germina la violencia, la desaparición y la trata. Mientras miles de mujeres y niñas en nuestro país son víctimas de redes criminales que las ven como mercancía, un servidor público no puede permitirse el lujo de perpetuar, mediante su investidura y presupuesto, la misma visión que somete y degrada a nuestras mujeres.
La función pública tiene como mandato proteger la integridad y la dignidad, no degradarlas. Al convertir a la mujer en un objeto de uso, se está faltando al respeto a toda la sociedad y debilitando los cimientos de un Estado de Derecho que debería combatir la explotación, no fomentarla bajo el pretexto de un 'festejo'.
Exigimos que este tipo de prácticas cesen de inmediato y que se sancione a los responsables. Como defensoras de los derechos humanos, no permitiremos que la institucionalización de la violencia de género sea tratada como un tema trivial. La lucha contra la trata y la explotación sexual comienza por erradicar el machismo en las esferas donde se ejerce el poder público.
¡La dignidad de las mujeres no es un espectáculo, ni una mercancía, ni un servicio de entretenimiento!"
Esta redacción vincula directamente el evento con la problemática de la trata, haciendo énfasis en cómo el "consumo" recreativo (en el evento) alimenta ideológicamente el "consumo" criminal (en la explotación sexual).