06/08/2026
El mensaje del evangelista Warren Hunter ( ) destaca un principio fundamental para el creyente: "La Palabra de Dios, cuando te agarra, tu vida es transformada, ya no es la misma". El autor enfatiza que la verdadera fe no depende de la superficialidad, advirtiendo que hay muchos predicadores emocionales. Por el contrario, la transformación auténtica ocurre en el secreto de la intimidad espiritual, asegurando que "cuando Jesús te visita en tu habitación suceden cosas extraordinarias, cosas sobrenaturales", pues es allí donde vienen los grandes milagros.
Para evitar el error espiritual, se señala que "es importante conocer la Palabra, para que nadie te engañe". Desde los cimientos de Génesis 1:1 y Juan 1:1, se revela que el Creador opera mediante Su voz, y que "el espíritu de Dios trabaja con lo que sale de tu boca". Al emitir palabras ungidas, se activa el plano celestial, tal como lo describe el Salmo 103:20 sobre los ángeles que ejecutan Su mandato.
El mensaje también resalta la soberanía eterna del Creador: "Dios está sobre el tiempo, Él puede sanar alguna herida que tengas del pasado". No obstante, el fluir divino requiere un corazón alineado. Mientras que el enemigo es atraído por la amargura, el texto afirma que "Dios es atraído por Dios". Quien perdona, muestra misericordia y honra al Señor, recibirá lo mismo de Su parte. Las parábolas en Mateo 13:23, Marcos 4:20 y Lucas 8:15 invitan precisamente a eso: a retener siempre la Palabra, hacerla tuya.
Siguiendo el ejemplo de María en Lucas 1:38, la actitud correcta es rendirse a Su voluntad. Finalmente, se recuerda que "la herencia de Dios es Cristo en ti" y que "tú no puedes comprar el milagro", pues toda semilla debe estar envuelta en amor.