10/14/2026
No permitas que tus emociones apaguen lo que Dios quiere hablarte.
Aprender a discernir la voz de Dios requiere un corazón dispuesto, una mente renovada y sabiduría para no confundir nuestras emociones con Su dirección. No toda emoción es una señal, ni toda espera significa ausencia de Dios. Detente, busca Su Palabra y permite que Él afirme tus pasos.
La voz de Dios no siempre será la que deseas escuchar, pero Su sabiduría siempre te guiará por el camino correcto.
IPAZ | Asesoría Bíblica