05/30/2026
PRIMER GRUPO DE GRADUADOS..!
Con gran satisfacción y sacrificio, presentamos a los primeros 26 niños que completaron el curso de reforzamiento académico en la Aldea Florido Aceituno, Escuintla, Guatemala.
Estos niños sufrieron los estragos que dejó la educación virtual durante la pandemia, pero gracias a la ayuda de Dios, el apoyo de Industrias Hope, la dedicación de las maestras y el apoyo de los padres, ahora ellos completaron y aprobaron las evaluaciones que los ponen a un nivel de lectura, escritura y matemáticas de acuerdo al grado correspondiente.
Originalmente inscribimos 60 niños, después pudimos habilitar otros 60 más, para un total de 120 estudiantes. Tenemos una demanda que sobrepasa los 500 estudiantes. Ahora, despues de la graduacion, estos 26 lugares fueron llenados inmediatamente.
Algunas veces hasta llegamos a pensar que era una meta imposible, ¿cómo podíamos recuperar 2,3,4 y hasta 5 años de retraso académico. Algunos niños de 5to y 6to grado tuvieron que tomar lecciones de primaria y desde allí, construir las habilidades que serían la base para lo que ahora ellos podrán construir.
Orgullosamente somos todos de aquí, siempre lo hemos sido y siempre lo seremos. Aquí vivimos de la mano de Dios, cada día es un milagro. Ver a estos niños graduarse es una luz de esperanza y algo que nos alienta a seguir luchando incansablemente. Traemos a la memoria las palabras del apóstol Pedro al cojo que traían todos los días a la puerta del Templo de Jerusalén. “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret levántate y anda” (Hechos 3:8).
Para el, su único sustento era la caridad de todos, más ahora había recibido el poder para valerse por sí mismo. Si un sueño tenemos para estos niños, es que tengan mucha fe en Dios, que estén dispuestos a continuar luchando por aprender u crecer, pero un día, cuando sean profesionales, logren recordar que aún quedan muchos “cojos” (símbolicamente) en nuestra comunidad.
No es necesario tener para poder hacer, recibimos del Señor su espíritu, la sabiduría, el conocimiento y nuestra educación; y eso es lo que damos.
No se hace porque sobra para hacerlo, lo hacemos porque es nuestro compromiso delante de Dios. Estos niños y estos padres merecen una oportunidad y aunque aquí nunca han habido oportunidades, con fe en nuestro Señor, se que las podemos crear. PARA EL NO HAY NADA IMPOSIBLE y para los que creen en el, nada les es imposible.
Gracias inmensas a Seño Wendy, Seño Ana, y mi hermano Milton por su invaluable apoyo en este proyecto.
Gracias Industrias Hope y cada uno de sus empleados por su esfuerzo y sacrificio para mantener vivos estos proyectos.
Somos de Aceituno, y en aceituno, todos nos tendemos la mano. Es hora de reconstruir este lugar, es hora de seguir trabajando juntos.
Dios les bendiga a todos y gracias por tomarse el tiempo de leer esto. Pidan mucho a Dios por nosotros, el no único que le pedimos.
Att. “Nandito”