07/26/2026
Hoy tuve la hermosa oportunidad de estar con nuestro ministerio en Venezuela por primera vez después del doblete sísmico que sacudió con fuerza particularmente nuestro estado La Guaira, fue hermoso ver cómo son fortalecidos por el poder que viene de lo alto, aun cuando todavía sus cuerpos guardan las memorias de lo vivido, sus corazones y sus convicciones están ancladas en la fe de un Dios bueno que te acompaña en cualquier circunstancia, honro a todos los valientes que están respirando solo para seguir corriendo, a los que descansan solo para reponer fuerzas y seguir, a los que buscan consuelo y refugio en Dios y en la comunidad de fe para luego salir dar el mismo consuelo que recibieron, llevar a la gente al refugio en donde ellos están; los brazos del Jesús que sigue diciendo: “vengan a mi los que están cargados y cansados que Yo los haré descansar”