06/23/2026
Muchos han crecido con heridas, rechazo o ausencia paternal. Pero Dios nos recuerda que nuestra verdadera identidad no depende de nuestras circunstancias ni de nuestro pasado. En Cristo somos adoptados como hijos del Padre Celestial.
No eres un accidente. No eres olvidado. No eres abandonado.
Fuiste amado, escogido y llamado por Dios desde antes de la fundación del mundo.
Ojo todos somos creación y nos ama, pero hijos son aquellos que han recibido a Jesucristo como su Señor y Salvador, pues nadie tiene acceso al Padre si no por medio de EL. (Juan 14:6).
¡Bendiciones!