05/25/2026
Escuela Dominical
Domingo, 24 de mayo del 2026
Chicago, Illinois, Calle 26
Expositor: P.E Oscar González
Tema: La Importancia del Bautismo en el Espíritu Santo
“Cristo nos ha demostrado que la divinidad no es imposible de alcanzar. A través del camino de la oración puede el hombre penetrar en los cielos, abrirse paso entre los millones de millones de ángeles, traspasar la guardia del gran rey hasta llegar a su trono acercándose a Dios, y hacerle descender desde las alturas de su majestad y su gloria infinita a nuestra propia miseria. Cuando el creyente ora con fe, humildad, y perseverancia, el cielo se abre. La presencia de Dios desciende sobre el corazón y el Espíritu Santo comienza a obrar profundamente en el interior del alma. Allí el hombre encuentra paz, renovación y el poder divino necesario para permanecer firmes delante del Señor.”
-Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García,
04 de octubre de 2019, Chile.
A vísperas de que la iglesia de esta ciudad de Chicago, en la calle 26, participe en unos avivamientos, el Espíritu de Dios nos venía a recordar lo indispensable que es ser bautizados en el Espíritu Santo.
A diferencia del bautismo en agua, en el que el hombre es SUMERGIDO en el agua, el hermano bautizado en el Espíritu Santo es sumergido en la promesa que Dios ha establecido para que sea CONFIRMADO como Su hijo. Esta inmersión es el momento íntimo del hombre con Dios, en el que su ser se transforma en algo espiritual al hablar con Él en un dialecto que únicamente Dios puede entender.
La prenda del Espíritu Santo NO es opcional, sino un mandamiento establecido por Dios cuando Jesucristo estuvo en la tierra. Jesús afirmaba, hablando con Nicodemo, que es NECESARIO ser bautizado en agua Y en el Espíritu Santo, porque sin ellos no puede el hombre entrar en el reino de los cielos
(San Juan 3:3-5).
¿Cómo se recibe la prenda del Espíritu Santo?
El Espíritu de Dios nos recordaba que estas arras de herencia se reciben en oración, cuando el hermano se acerca a Él con un corazón sincero, porque Dios JAMÁS desprecia al corazón contrito y humillado (Salmos 51:17). Además, se requiere FE, VALENTÍA y ESFUERZO, confiando en que, al acercarse a Dios, crea que Él existe y que es galardonador de los que le buscan (Hebreos 11:6). Por medio de este sello, afirma la Iglesia que somos hijos de Dios, porque el Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos HIJOS DE DIOS (Romanos 8:15-16).