Sal y Luz Radio

Sal y Luz Radio Evangelizar y enseñar, a través de las comunicaciones multimedia, el Evangelio de Jesucristo, con la plenitud de la Verdad de la Iglesia Católica.

Radio Sal y Luz pertenece a Salt & Light Radio, Inc. Es una iniciativa 100% laica, a la cual el Obispo Driscoll ha ofrecido su aprobación y apoyo, pero los gastos de adquisición y operación deberán de ser cubiertos por una dedicada familia de radio escuchas y benefactores. Estamos confiados que una vez que la gente descubra el valor de la radio Católica en sus vidas, estarán dispuestos a unirse a

la familia! Misión
Evangelizar y enseñar a través de medios múltiples de comunicación, La Palabra de nuestro Señor Jesucristo, por medio de la riqueza en las enseñanzas de la Iglesia Católica Romana. Aspiramos a ser Sal y Luz para todos (Mt. 5, 13-16) y así promover y construir el cuerpo de Cristo, La Iglesia. Evangelizar y anunciar la buena nueva de acuerdo con enseñanzas de la Iglesia Católica a través de la Radio y otros medios masivos de comunicaciónSal y Luz Radio difunde material aprobado por la Iglesia Católica con el objetivo de incrementar las devociones y vida sacramental de la Iglesia, celebrar nuestra Fé, difundir los valores cristianos, promocionar las vocaciones. A su vez, quiere dar a conocer la historia de la Iglesia, los Evangelios y la cultura cristiano católica.Sal y Luz Radio quiere ser un instrumento de enseñanza para la formación en la Fé, el conocimiento de la Biblia, creando espacios para atender a preguntas sobre temas de actualidadSal y Luz Radio mantiene espacios de entretenimiento con música Católica para celebrar y alabar al Señor y espacios de música popular variada para deleite de nuestro radio escuchas.Por último, espacios noticiosos de nuestra Iglesia tanto local, nacional e internacional y en general noticias de interés de acuerdo a una óptica católica. Sal y Luz Radio difunde material aprobado por la Iglesia Católica con el objetivo de incrementar las devociones y vida sacramental de la Iglesia, celebrar nuestra Fé, difundir los valores cristianos, promocionar las vocaciones. A su vez, quiere dar a conocer la historia de la Iglesia, los Evangelios y la cultura cristiano católica. Sal y Luz Radio quiere ser un instrumento de enseñanza para la formación en la Fé, el conocimiento de la Biblia, creando espacios para atender a preguntas sobre temas de actualidad
Sal y Luz Radio mantiene espacios de entretenimiento con música Católica para celebrar y alabar al Señor y espacios de música popular variada para deleite de nuestro radio escuchas. Por último, espacios noticiosos de nuestra Iglesia tanto local, nacional e internacional y en general noticias de interés de acuerdo a una óptica católica. Alianzas con: www.ewtn.com www.evangelizacion.org.mx www.radiomariamexico.com

08/21/2026

Evangelio de hoy
Mateo 22, 34-40

En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado callados a los saduceos, se acercaron a él. Uno de ellos, que era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?"

Jesús le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas".

a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas".
Reflexión

Hoy, ante la pregunta de los fariseos, escuchamos de Jesús el mandamiento más grande de la ley; en pocas palabras, pero de manera muy clara, el Señor nos hace ver que la fe se practica en la vida diaria. No solamente se trata de la asistencia al templo o el cumplimiento de los ritos litúrgicos, que de por sí son importantes, sino que va más allá de eso, porque lo que más agrada a Dios es el cumplimiento de su amor en aquellos que ha puesto a nuestro alrededor; es decir, que el Señor quiere recordarnos que el amor a Dios y el amor a los demás, son las dos caras de una misma moneda.

Este mandamiento se traduce en la paciencia y el servicio silencioso de cada día. Amar al prójimo en casa significa aprender a perdonar esos pequeños conflictos diarios, dejar a un lado el celular o eso que estamos haciendo, para escuchar con atención verdaderamente a los hijos o a la pareja, o responder con amor cuando el cansancio acumulado nos tienta a reaccionar con amargura. La familia es el primer laboratorio donde ponemos a prueba nuestro amor a Dios.

El amor al prójimo transforma también por completo nuestro entorno, significa ver a cada persona con quien tratamos, al jefe o al compañero de trabajo, como a un hermano que merece respeto y dignidad porque también es un hijo de Dios. Se demuestra al cumplir con nuestras responsabilidades con honestidad.

San Agustín tiene una frase muy poderosa sobre esto: “El amor a Dios es el primero en el orden del mandato, pero el amor al prójimo es el primero en el orden de la acción”. Propongámonos hoy hacer del amor una decisión concreta en los pequeños detalles con el prójimo.

Recuerda que amar a Dios significa tratar con respeto y humildad al hermano que en ocasiones puede resultar más difícil por su carácter o por alguna diferencia. Un hombre y una mujer con un corazón que ama al prójimo en lo cotidiano es el reflejo más vivo de Dios en el mundo.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo

Señor Dios, tú que nos has dado el Espíritu Santo, agua viva que nos sacia la sed de Ti y de tu Palabra, ayúdanos a ser ...
08/20/2026

Señor Dios, tú que nos has dado el Espíritu Santo, agua viva que nos sacia la sed de Ti y de tu Palabra, ayúdanos a ser dóciles a sus inspiraciones y a escucharlo en todo momento, para que nuestra fidelidad a Ti nos consiga la vida eterna que nos has dado con la muerte y resurrección de tu Hijo amado Jesucristo. Amén

08/19/2026

Evangelio de hoy
Mateo 20, 1-16

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo'. Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo.
Por último, salió también al caer la tarde y encontró todavía otros que estaban en la plaza y les dijo: '¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?' Ellos le respondieron: 'Porque nadie nos ha contratado'. Él les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña'.
Al atardecer, el dueño de la viña le dijo a su administrador: 'Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros'. Se acercaron, pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.
Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamar al propietario, diciéndole: 'Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor'.
Pero él respondió a uno de ellos: 'Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?'
De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos".

Reflexión

¿Qué clase de patrón es este que hace cosas tan extrañas? Porque estoy seguro que la mayoría al pensar en un patrón, pensaremos en alguien que da órdenes, en alguien que exige mucho, que busca el mayor retorno sobre el dinero que invierte, y sobre todo, que tiene gente que hace el trabajo por él.

En este caso, tenemos a un patrón que, de entrada, sale personalmente al amanecer en busca de trabajadores que quieran trabajar en su viña, no manda a un mensajero, sino que él mismo va a hablar y convencerlos de ir a su viña y a quienes acceden a ir, se compromete a pagarles un denario, el salario justo por el trabajo de un día. Esto nos habla de un patrón interesado por la gente, que no está esperando que lleguen a él, sino que sale en busca de ellos.

El Papa Leon XIV reflexiona sobre este gesto, no se queda solo en la invitación, sino que vuelve a la plaza a media mañana, al mediodía, y hasta a media tarde, cuando ya quizá no tendría ni sentido para nadie acudir a trabajar, eso no le importa. Este patrón está interesado en esas personas, incluso por los últimos que quizá ya habrían perdido toda esperanza. Y además su definición de “justo” no es el salario proporcional a su trabajo, sino que da a cada quien lo que necesita para alimentar a su familia. Ese es nuestro Dios, un Dios incansable que nos está llamando todo el tiempo, no importa si estábamos listos muy temprano o si llegamos tarde, ni siquiera si estamos “calificados” para la tarea, todos somos invitados.

El Señor nos llama hoy a dar un paso más allá de donde estamos, no importa lo grande o pequeña que sea nuestra fe; no importa si hemos dado muchos o pocos frutos, no importa si ya estás en el camino de conversión o si apenas estás descubriendo a este Dios amoroso que te llama.

Hoy digamos que sí a este llamado a ir más allá de lo que nosotros creemos que podemos, confiemos como estos trabajadores que acudieron al llamado esperando que el patrón les pagara lo justo y al final recibieron la misma recompensa que los que llegaron al principio. Hoy dile al Señor: ¡sí quiero responder a tu llamado, quiero hacer tu voluntad!

Señor, te pido por mis hijos, hoy tan expuestos a los peligros de los lobos que los acechan en el internet, en las pelíc...
08/19/2026

Señor, te pido por mis hijos, hoy tan expuestos a los peligros de los lobos que los acechan en el internet, en las películas, en los videojuegos. Dame la sabiduría para evitar que estos peligros lleguen a su vida. Sobre todo, ayúdame a estar siempre cerca de ellos, a darme el tiempo para platicar con ellos. No permitas que mi vida acelerada ponga en riesgo lo que más quiero en la vida. Y cuando no esté yo cerca, te pido que estés tú, que los libres del mal y los mantengas en el buen camino, que buscaré con todas mis fuerzas, enseñarles a través de mi ejemplo. Hazme un buen pastor como tú.

08/18/2026

Evangelio de hoy
Mateo 19, 23-30

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos. Se lo repito: es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos".
Al oír esto, los discípulos se quedaron asombrados y exclamaron: "Entonces ¿quién podrá salvarse?" Pero Jesús, mirándolos fijamente, les respondió: "Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible".
Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: "Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué nos va a tocar?" Jesús les dijo: "Yo les aseguro que en la vida nueva, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los que me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.
Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o esposa o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna. Y muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros".

Reflexión

Este Evangelio empieza con una frase que puede incomodar, ciertamente que quien tiene tantas cosas materiales puede ser que piense que no necesita de Dios para ser feliz, porque no le hace falta nada. Muy probablemente, algunos de nosotros conozcamos a alguien así. Ante el asombro de los discípulos, el Señor abre una puerta a la esperanza, al recordarnos que aunque para los hombres pueda ser imposible, para Dios todo es posible.

Hoy Jesús nos invita a revisar si tenemos conciencia de dónde tenemos puesta nuestra seguridad y si realmente pudiéramos ser capaces de confiar plenamente en su providencia, porque Él nos promete que todo aquel que deje algo por su nombre, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna.

Nos quiere hacer un llamado a reordenar nuestras prioridades y desapegarnos de aquello que nos ata, a cuidarnos de no convertir el dinero, el éxito profesional o el reconocimiento en el centro de nuestra vida; a ser generosos con nuestros recursos y nuestro tiempo, entendiendo que el trabajo es también un medio para servir y honrar a Dios. En la parte familiar, la promesa del ciento por uno se vuelve muy concreta, muchas veces el cansancio del día o las preocupaciones económicas nos hacen descuidar la atención en el hogar a nuestros seres queridos.

Dejar cosas por Jesús en la familia significa vencer la pereza para jugar con los hijos, regalar tiempo de calidad a la pareja o atender con paciencia a un familiar enfermo, sabiendo que ese tiempo que a veces lo consideramos perdido, cuando lo hacemos por amor, se convierte en la mejor inversión de nuestra vida.

San Francisco de Asís explicaba esto diciendo, no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita para ser feliz. Cuando el corazón está lleno de riquezas materiales o de orgullo propio, no queda espacio para que entre la gracia de Dios. Preguntémonos hoy ¿en qué tenemos puesta nuestra confianza?

Una buena manera de saberlo es revisar qué tan capaces somos para practicar el desapego a las cosas. Busquemos la ocasión para compartir algo que valoramos mucho, eso que nos costaría mucho perder; ceder cuando alguien tiene la razón o que no piensa como yo, a compartir tiempo con quien más lo necesite, dejar el lugar en la fila del banco; y todo esto sin esperar nada a cambio, porque al final el que se guarda la vida para sí mismo la pierde, pero el que la comparte con generosidad descubre que Dios multiplica su alegría al ciento por uno.


Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo

No quiero ser un ritualista, Señor, ni un fanático a quien sólo le importa la vida religiosa por sí misma; quiero ser Cr...
08/17/2026

No quiero ser un ritualista, Señor, ni un fanático a quien sólo le importa la vida religiosa por sí misma; quiero ser Cristiano, Señor, es decir, un enamorado de ti, que disfruta los ritos, siempre y cuando te comuniquen; que se embelesa con la vida religiosa siempre y cuando tenga tu esencia. Eres tú, Señor, el que me enamora y ninguna otra cosa más.

08/15/2026

Evangelio de hoy
Lucas 1, 39-56

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno.

Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor".

Entonces dijo María:
"Mi alma glorifica al Señor
y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador,
porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones,
porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede.
Santo es su nombre
y su misericordia llega de generación en generación
a los que lo temen.
Ha hecho sentir el poder de su brazo:
dispersó a los de corazón altanero,
destronó a los potentados
y exaltó a los humildes.
A los hambrientos los colmó de bienes
y a los ricos los despidió sin nada.
Acordándose de su misericordia,
vino en ayuda de Israel, su siervo,
como lo había prometido a nuestros padres,
a Abraham y a su descendencia,
para siempre".
María permaneció con Isabel unos tres meses, y se volvió a su casa.

Reflexión

Qué maravilla recordar estas palabras pronunciadas por una jovencita que ante la presencia de un misterio que la sobrepasa, responde con tanta seguridad y sale de inmediato a servir al necesitado. Quizá la lógica le diría que no era lo mejor ir a ayudarla, que no debería arriesgarse cuando lo que está en su vientre es el Salvador, o incluso pensar que por esto que le está pasando, ella sería merecedora de beneficios exclusivos, a esto, María traduce su respuesta de “hágase tu voluntad” en una acción concreta, en el servicio desinteresado hacia quien más lo necesita y lo hace de manera presurosa como dice la Escritura.

Este hermoso pasaje nos muestra una de las conversaciones más hermosas en donde dos personas hablan llenas del Espíritu Santo, cualquiera que las hubiera escuchado así, sin ningún contexto, pensaría que están hablando locuras, Isabel diciendo que llega la madre de su Señor y profetizando que se cumplirán las promesas que escuchó y luego María con esa oración magnífica que frente a Isabel da Gloria a Dios por todo lo que le está sucediendo y proclama la grandeza de Dios.

El Papa León XIV nos dice en su encíclica Magnífica Humanitas que: “la Virgen se convierte en ‘poeta y profetisa de la Redención’”, porque en sus labios se proclama “el himno más fuerte y más innovador, el Magnificat”, y es ella quien “revela la visión transformadora de la economía cristiana”.

María, como lo profetizó Isabel, será la bendita entre todas las mujeres a lo que ella misma refiere también, que la llamarán dichosa todas las generaciones, María es la hija obediente que el Señor eligió para ser madre de su Hijo y que aceptó sin tener ninguna certeza más que su fe. ¿Te imaginas qué maravilloso sería que pudieras hablar con esa misma certeza y lleno del Espíritu Santo pudieras proclamar la Gloria de Dios? Sin duda María será hasta el fin de los tiempos un referente de obediencia y fe y todo lo hizo porque le permitió al Espíritu Santo guiar su vida y acompañarla en todas sus decisiones.

Ese Espíritu que las impulsó, las guió y las acompañó, es el mismo Espíritu que el Señor nos dejó para que permaneciera con nosotros para siempre. Tú también estás llamado a confiar, a abandonarte a la obra que Dios quiere hacer por medio de tu vida, y a hablar de las maravillas que Dios ha hecho en tu vida para beneficio tuyo y de los que están cerca de ti.

Ábrele la puerta al Espíritu Santo para que sea Él quien guíe tus decisiones, quien te ayude a discernir el camino que debes tomar y te conceda la gracia de parecerte cada día más a Jesús.

08/14/2026
08/13/2026

Evangelio de hoy
Mateo 18, 21-19, 1

En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: "Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?" Jesús le contestó: "No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete".

Entonces Jesús les dijo: "El Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar, el Señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: 'Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo'. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda.

Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: 'Págame lo que me debes'. El compañero se le arrodilló y le rogaba: 'Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo'. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.

Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contarle al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: 'Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?' Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.

Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes si cada cual no perdona de corazón a su hermano".
Cuando Jesús terminó de hablar, salió de Galilea y fue a la región de Judea que queda al otro lado del Jordán.

Reflexión

Pedro, con una gran convicción, se acerca al Maestro a plantearle una duda muy genuina, muy humana, porque cuando alguien nos ofende, de manera instintiva, sintiéndonos agraviados, tendemos de inmediato a responder, en mayor o menor medida, pero sin duda que en nuestra carne, las ofensas dejan huella, marcan y provocan una reacción.

En su genuino sentir, Pedro está dispuesto a ir más allá de sus fuerzas, está dispuesto a perdonar y no solo perdonar a alguien que lo ofendió, alguien que hasta siete veces lo ha ofendido. En su cabeza le parecía razonable que un seguidor de Jesús se decidiera a perdonar a alguien que lo ofendió tantas veces.

Si me pongo en el lugar de Pedro, ¿hasta cuántas veces puedo perdonar a alguien que me ofende, que me molesta, que me causa animadversión? ¿acaso ya di el gran paso de perdonarlo una vez? Porque a veces, ni siquiera estamos dispuestos a perdonar esta primera vez, decimos “¿qué no viste lo que me hizo? ¿Cómo me ofendió delante de todos?” o lo que sea que haya sido.

Parafraseando a Jesús, realmente lo sorprende con la respuesta, ‘Pedro, ¿sólo siete? ¡eso es muy poco!, si quieres ser de los míos ¡tienes que perdonar siempre!’ y como dice el dicho, ahí es donde se enfría el cliente.

Nos gusta seguir al Dios del amor, acercarnos a Él, sentirnos abrazados y apapachados cuando algo no está bien en nuestras vidas, cuando necesitamos ayuda. Y este mismo Dios del amor nos pregunta ¿y estás dispuesto a perdonar? ¿cuál es tu respuesta a esa pregunta? Piensa en una ofensa que hayas sufrido, no en esa que a ojos del mundo sea “imperdonable”, piensa en una de “media tabla” ¿realmente estás dispuesto?

Santa Teresa de Calcuta nos enseñó que el amor verdadero no evita el dolor, más bien significa que el amor y la compasión superan cualquier ofensa. Somos hijos de Aquél que nos ha perdonado todo, todo. Nosotros en nuestra pequeñez, somos incapaces de perdonar, pero si dejamos que nuestro corazón sea el corazón de Jesús, nos será posible perdonar, tener la compasión de Jesús, que no necesariamente significa que a partir del perdón ya soy el mejor amigo(a) de esa persona que me ofendió, pero ya no llevo ese rencor o esas ganas de venganza.

Si esta reflexión te recuerda una ofensa que no ha sido perdonada, ponla en las manos del Señor, no importa el origen, dile que ya no quieres llevar esa carga y recupera tu libertad.

Señor Jesús, en este nuevo comienzo de clases, bendice a nuestros estudiantes, padres y maestros, dales sabiduría para a...
08/12/2026

Señor Jesús, en este nuevo comienzo de clases, bendice a nuestros estudiantes, padres y maestros, dales sabiduría para aprender, paciencia para enseñar, fortaleza para enfrentar cada desafío y un corazón lleno de amor. Guía sus pasos, protégelos de todo mal y ayúdalos a ser siempre luz, esperanza y testimonio de tu presencia en medio de su comunidad. Amén.

Address

Boise, ID
83701

Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Sal y Luz Radio posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

Shortcuts

Share