22/06/2026
Un Regalo del Cielo en Sus Manos 👏🏽👏🏽
Ser maestro en el CDI Niños del Salvador de la Iglesia de Dios de la Profecía Universal en Sensembra no es simplemente un trabajo, ni una rutina diaria; es un llamado sagrado. Cada día, cuando abren las puertas y reciben a esos pequeños, no solo están cuidando niños, están moldeando el futuro, sembrando amor y construyendo el Reino de Dios en la tierra.
En cada sonrisa que dibujan, en cada palabra de aliento que dan, y en cada abrazo que consuela, ustedes reflejan el corazón de Jesús.
Dios les ha confiado Sus tesoros más valiosos, la niñez Gracias por su paciencia infinita, por su entrega incansable y por ser ese refugio seguro donde los niños aprenden que son amados por Dios.
Su labor no siempre es fácil, pero es eterna. Las semillas que hoy siembran con lágrimas o cansancio, mañana darán frutos que transformarán familias enteras.
Para recordarles el valor de su hermosa labor y darles las gracias, queremos regalarles esta promesa de la Palabra de Dios:
"Y el que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe."
— Mateo 18:5 (RVR1960)
¡Muchas Gracias, Maestros!
Por su amor incondicional,Que refleja el amor de nuestro Salvador.
Por su paciencia diaria,Que guía a los niños con ternura y sabiduría.
Por su fe, Al creer en el potencial de cada pequeño que pasa por sus aulas.
Pedimos a Dios que los bendiga abundantemente, que renueve sus fuerzas cada mañana y que multiplique en sus vidas toda la dedicación que con tanto amor siembran en el CDI. ¡Su labor en Sensembra deja una huella eterna!