11/05/2025
Nos despedimos como institución, pero no como comunidad. El espíritu provida que nos movió sigue vivo en otras iniciativas, en nuevas generaciones, y en todos aquellos que han caminado con nosotros.
Esta decisión no es un adiós a la causa, sino una nueva etapa. Porque mientras haya una sola vida humana en riesgo, habrá también hombres y mujeres decididos a protegerla.
Gracias por ser parte de esta misión. Sigamos construyendo una cultura de vida, sin miedo y con esperanza.