Un mensaje de esperanza

Un mensaje de esperanza Blog personal

11/01/2026

Mira, sigue y descubre más contenido popular.

03/11/2025

02 de noviembre de 2025

El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;

Lucas 4:18 [RV60]

Libertad justa, perpetua y gratuita

Ninguno, excepto Jesús, puede liberar a los cautivos. La verdadera libertad viene solo de Él. Es ésta una libertad justamente otorgada, pues el Hijo, heredero de todas las cosas, tiene derecho a libertar a los hombres. Los santos veneran la justicia de Dios, que ahora es asegura la salvación. Esta libertad fue comprada a un precio elevado. Cristo habló de ella con su poder, pero la compró con su sangre. Él te hace libre, pero a costa de su prisión; te libertó porque El llevó tu carga; te pone en libertad porque El sufrió en tu lugar. Pero, aunque esa libertad la compró a un precio elevado, te la da, sin embargo, gratuitamente. Jesús no pide nada de nosotros como preparación para recibir la libertad. Nos ve sentados en s**o y en ceniza y pide que nos pongamos los bellos atavíos de la libertad. Él nos salva tal como somos, y lo hace todo sin nuestra ayuda y sin nuestros méritos. Cuando Jesús nos pone en libertad, esa libertad está perpetuamente asegurada, ninguna cadena nos atará otra vez. Es suficiente que el Maestro diga: “Cautivo, yo te he libertado”, para que yo quede libre para siempre. Satán procurará esclavizarnos, pero si el Señor está a nuestro lado, ¿a quién temeremos? El mundo con sus tentaciones buscará engañarnos, pero el que está por nosotros es más poderoso que los que están contra nosotros. Las maquinaciones de nuestro engañoso corazón nos acosarán, pero el que empezó en nosotros la buena obra, la proseguirá y perfeccionará hasta el Fin. Los enemigos de Dios y los enemigos del hombre pueden reunir sus huestes y venir en contra de nosotros con renovada furia, pero si Dios nos liberta, ¿quién nos puede condenar? El águila que asciende hasta su nido y se remonta hasta las nubes, no es más libre que el alma libertada por Cristo. Si no estamos bajo la ley, libres de su maldición, exhibamos en forma práctica nuestra libertad, sirviendo a Dios con gratitud.

17/10/2025
17/10/2025
17/10/2025
16/10/2025

16 de octubre de 2025

Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos;

Isaías 44:3 [RV60]

Desbordados por las riquezas de la gracia

Cuando un creyente ha caído en el abatimiento y la melancolía, procura, con frecuencia, levantarse de ese estado, maltratándose con tristes y lúgubres temores. No es ése sin embargo el camino para levantarse del polvo, sino para seguir en él. El mismo efecto que produciría Una cadena en las alas del águila cuando la queremos hacer volar, es el que produce la duda cuando queremos crecer en la gracia. No es la ley, sino el Evangelio lo que salva al alma arrepentida, y no es la servidumbre legal, sino la libertad del Evangelio la que puede restaurar al creyente desalentado. No son los temores serviles los que hacen volver al que se apartó de Dios, sino la dulce invitación de amor que lo atrae hacia el seno de Jesús. ¿Tienes esta mañana sed del Dios vivo, y te sientes desdichado por no poder hallarlo para deleite de tu corazón? ¿Has perdido el gozo de la fe y oras diciendo: “Vuélveme el gozo de tu salud”? ¿Te sientes estéril como tierra seca? ¿No rindes a Dios los frutos que Él tiene derecho a esperar de ti? ¿Sientes que no eres ni en la iglesia ni en el mundo tan útil como debieras ser? Entonces aquí está la promesa que necesitas: “Yo derramaré agua sobre el sequedal”. Recibirás la gracia que tanto buscas, y la tendrás al alcance de tus necesidades. El agua refrigera al sediento; tú, pues, serás refrigerado y tus deseos serán satisfechos. El agua aviva la adormecida vida vegetal; tu vida será vivificada con nueva gracia. El agua hincha los brotes y madura los frutos; tú también tendrás la gracia que hace fructificar, y serás fructífero en los caminos del Señor. Cualquiera de las buenas cualidades de la gracia divina la gozarás plenamente. Recibirás en abundancia toda riqueza de la divina gracia; estarás como empapado en ellas. Y como las praderas a veces se inundan por el desbordamiento de los ríos, y los campos se convierten en lagunas, así serás tú.

Dirección

Central
San Salvador
SEDESCONOCE

Horario de Apertura

09:00 - 17:00

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Un mensaje de esperanza publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir