15/09/2026
Tu Alimento Diario
Apocalipsis 3:1-6
Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás mu**to. Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
El peligro más grande para un creyente no es la persecución de afuera, sino la complacencia de adentro. Es fácil llevar una etiqueta religiosa, aparentar una vida espiritual activa y tener fama de estar "vivos", cuando en realidad el fuego del primer amor se ha apagado. El Señor nos llama a despertar, a revisar cómo estamos guardando Su Palabra y a volvernos a Él con un corazón genuinamente arrepentido, recordando que Su gracia anhela limpiarnos y sostenernos firmes hasta el final.
Ora así: Señor Jesús, reconozco que muchas veces me he conformado con las apariencias y he descuidado mi comunión real contigo. ¡Perdóname! Despierta mi espíritu, dame la gracia de ser vigilante y ayúdame a fortalecer lo que está débil en mi vida para andar contigo en integridad. En el nombre de Jesús. Amén.
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P. Liduvina Mata.