El Centro Histórico de San Salvador
(CHSS) es el sitio fundacional de la
capital salvadoreña, donde en 1545 se
asentaron las primeras edificaciones civiles,
religiosas y militares, que constituyeron
la capital del país. Alrededor de la plaza
de Armas, hoy plaza Libertad, se alojaron
las principales autoridades civiles y
eclesiásticas de la época, como el cabildo
o alcaldía, la casa presidencial, la iglesia
parroquial, el juzgado, cárceles, etc. El
sistema morfológico del Centro Histórico
ha mantenido la cuadrícula ortogonal
fundacional y una caracterización
tradicional de los barrios residenciales. En la década de los 30 del siglo XX, las
familias pudientes que vivían en el centro
de la capital empezaron a emigrar a otras
áreas de San Salvador, dejando sus viviendas
subdivididas, que eran y continúan siendo
alquiladas por una población que trabaja en
esa área de la ciudad. En la década de los
60 se conocen los primeros esfuerzos para
mejorar y recuperar el Centro Histórico. El terremoto del 10 de octubre de 1986
agudizó en gran medida las condiciones
físicas del centro de la ciudad, acrecentó
los problemas, hasta convertirlo en una
zona considerada peligrosa y deteriorada,
situación que se mantiene hasta la fecha. Han sido varios los esfuerzos que se han
hecho para recuperar el CHSS, pero los
resultados han sido poco efectivos debido
a la falta de una base legal que sustente su
implementación. Así se tiene el Metroplan
80, el cual nunca fue implementado y
el Plan Maestro de Desarrollo Urbano
(PLAMADUR), cuyas propuestas fueron
planteadas en 1997, desarrollándose
algunas de ellas de forma puntual durante
la administración del alcalde de San
Salvador, Héctor Silva (1997-2003). Ante esta situación, la Fundación
Salvadoreña de Desarrollo y Vivienda
Mínima (FUNDASAL), a través de esta
Carta Urbana, presenta los esfuerzos que
se han promovido en conjunto con el Foro
Permanente por el Desarrollo Integral del
Centro Histórico de San Salvador, el cual
fue concebido para crear conciencia en la
población salvadoreña sobre la importancia
del Centro Histórico, tanto en el aspecto
patrimonial como funcional, incluyendo
el hábitat en este último campo, marcando
de esta manera la pauta para buscar
soluciones coordinadas que sirvan para
mejorar las condiciones de esta área de la
capital salvadoreña.