22/03/2026
No hay grandeza donde falta la sencillez, la verdad y la bondad. No la hay en quien se arrodilla ante el dinero sucio, en quien acepta limosnas de quienes ofenden a su Patria, en quien vende su Patria y la vandalisa , con noticias falsas y mientras el imperio afila sus colmillos. Hoy, en el 2026, esa verdad resuena más fuerte que nunca: no hay grandeza en quien calla o aplaude mientras Cuba sufre el bloqueo más brutal de su historia, un bloqueo que no es solo económico, sino energético, humano y existencial. Sin petróleo, con plantas termoeléctricas colapsadas, con apagones que duran días enteros, con hospitales sin luz para salvar vidas, con fábricas paralizadas y campos sin combustible para sembrar. Todo calculado, todo orquestado desde Washington para provocar el estallido social, para que el pueblo se rinda de hambre y desesperación. ¿Qué clase de “democracia” es esa que castiga a un pueblo entero por atreverse a ser soberano?
Conozco las necesidades, las vivo! , pero mi Patria no negocia su soberanía y menos bajo presión , respeto la opinión de cada uno , espero respeten la mía .¡ Gracias !
Cuba es y será siempre mi Patria. Fidel, mi ejemplo eterno, el hombre que nos enseñó que la dignidad no se negocia. No busco que me sigan como borregos; no quiero fans ni likes vacíos. Busco algo mucho más profundo: que conozcas, que estudies, que sientas en la piel la verdadera Historia de Cuba. Que sepas cómo un puñado de barbudos en la Sierra Maestra derrotó a una dictadura armada por el imperio. Que comprendas que la Revolución no fue un capricho, sino la respuesta histórica a siglos de colonialismo, esclavitud y neocolonialismo. Busco que ames un poco a los que entregaron su vida: a los mambises de Martí, a los héroes del Moncada, a los internacionalistas que llevaron la antorcha a Angola, a Nicaragua, a Venezuela. Y a los que hoy, en silencio y con dignidad, siguen resistiendo: las madres que cocinan con leña cuando no hay gas, los médicos que atienden sin electricidad, los maestros que dan clase bajo la luz de una vela, los jóvenes que no emigran porque prefieren construir la Patria aunque duela.
Busco recordar a Fidel cada día, no como una foto antigua, sino como brújula viva. Es mi elección consciente, irrevocable, defender siempre a Cuba y a su Revolución. Porque como dijo nuestro Comandante en uno de sus discursos inmortales: “Hemos hecho una Revolución más grande que nosotros mismos, frente a las mismas narices del Imperio”. Y hoy esa frase adquiere una dimensión épica. Frente al bloqueo recrudecido, frente a las nuevas sanciones que amenazan con multar a cualquier barco que nos traiga combustible, frente a la campaña mediática que nos pinta como fracasados mientras oculta que el verdadero fracaso es el capitalismo salvaje que hunde al mundo en guerras y miseria. Nosotros, con nuestras limitaciones y nuestros errores, seguimos de pie. No nos rendimos. No aceptamos diálogos que impliquen traicionar la soberanía. No pedimos limosna. Si no les gusta nuestra Revolución, que se muden… porque aquí, en esta isla rebelde, hay y habrá Fidelistas y revolucionarios para rato. El pueblo cubano, con su sencillez legendaria, con su bondad que no se apaga ni con los apagones, está demostrando que la dignidad es más fuerte que cualquier misil o cualquier sanción.
Pero detengámonos un momento y reflexionemos, compañeros. ¿Qué estamos haciendo nosotros hoy con este legado? ¿Somos dignos herederos de Fidel, de Raúl, de Che, de Camilo? ¿O nos estamos dejando arrastrar por el consumismo, por el individualismo que el enemigo siembra a través de las redes? Cuando ves a un cubano emigrando, ¿te preguntas si realmente huyó por “falta de libertad” o si lo empujó el bloqueo que le quitó hasta el derecho a soñar en su tierra? Cuando escuchas que “Cuba está en crisis”, ¿te das cuenta de que esa crisis no la creó el socialismo, sino el imperio que nos impide comprar una sola gota de petróleo en el mercado mundial? ¿Te has detenido a pensar que cada apagón es un acto de guerra, tan criminal como una bomba?
La Revolución no es un museo; es un proceso vivo, imperfecto, pero irreversible. Hoy enfrentamos la prueba más dura: resistir sin perder el alma, construir sin recursos, soñar sin que nos roben el futuro. Y en esa resistencia está la grandeza verdadera. Porque mientras el mundo capitalista se desmorona en guerras, desigualdad y cambio climático, Cuba sigue siendo faro: vacuna contra el COVID para todo el planeta, médicos en 160 países, educación y salud gratuitas pese a todo. Eso no lo cuenta la prensa imperialista. Eso solo lo vive quien tiene ojos para ver y corazón para sentir.
Por eso te invito, con toda humildad y con toda la fuerza revolucionaria: ama tu Historia. Estúdiala. Respétala. Porque en cada país del mundo hay y habrá siempre héroes y heroínas que luchan por la libertad. En Palestina, en Venezuela, en Bolivia, en las calles de Estados Unidos contra el racismo, en las montañas de Colombia. Cuba no está sola; es el ejemplo que demuestra que sí se puede. Que un pueblo pequeño puede derrotar al gigante. Que la Revolución no es utopía: es deber.
Agradezco profundamente su amistad, esa amistad sincera que no se dobla ante modas ni presiones. Sigamos conversando, sigamos estudiando, sigamos resistiendo. Porque la batalla de ideas es también batalla de conciencia. Y mientras quede un solo cubano fiel a Fidel, la Revolución vivirá.
¡Viva Cuba Libre!
¡Viva Fidel hasta la victoria siempre!
¡Viva la Revolución Socialista!
Y ahora, hermano o hermana que lees esto: reflexiona. ¿De qué lado de la Historia quieres estar? ¿Del imperio que asfixia o del pueblo que, pese a todo, sigue cantando “Patria o Muerte”? La respuesta está en tu conciencia. La Revolución te espera.
Any Chil ✍️