05/10/2026
Calderon Rodriguez
Suelta el dolor del pasado…
No porque no haya dolido. No porque no haya sido real. No porque ya no importe.
Sino porque ya no puedes seguir viviendo desde ahí.
Hay heridas que no se sanan recordándolas todos los días, se sanan entregándolas.
Dios no ignora lo que viviste,
pero tampoco quiere que eso defina quién eres hoy.
Soltar no es perder… es dejar de cargar lo que ya te estaba rompiendo.
Hoy entrégalo. Hoy suéltalo. Hoy decide avanzar.
Porque Dios no solo sana también te enseña a vivir libre.
…No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis?
Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Isaías 43:18–19